ft. moses.
Moses salió del baño ajustándose la cremallera del pantalón, y si no fuera porque reconoció casi de inmediato la cabellera rubia de Dorota, se hubiera sorprendido de que una chica estuviera tan casualmente en el baño de hombres. - “ Me encantaría, pero no creo que el rojo me favorezca. ” - La observó con una ceja alzada, colocándose a su lado para lavarse las manos. - “ ¿Se te perdió el baño de chicas? ” -
Observó al moreno mostrando su dentadura en el momento en que salió. Sabía que, tarde o temprano, su nuevo acompañante mencionaría que se encontraba en el aseo equivocado — Creo que ya he visto demasiadas veces el rojo en tu boca como para saber que no lo hace —. Rió, esperando que el hombre entendiera aquella respuesta. Y es que, tras varios besos con el muchacho, era imposible que el mismo no quedara manchado del carmesí en sus labios — Sabes, no sé como no me di cuenta cuando noté el mal olor de este baño —.















