Gritos al Silencio.
Una verdad que llevo por dentro.
Palpita muy fuerte, parece que se saldrá. Pero no tiene para donde andar. Me pongo ansiosa, quiero gritar. Pero no sé si alguien me pueda escuchar.
Tapo mis ojos creyendo que no te veré más, pero olvido que en mi mente estás. Y de allí no te puedo sacar.
Tengo tus fotos, tus caricias, y a pesar de tapar mis ojos sigo viendo tu sonrisa.
Cuando pienso en todo esto, mis latidos se hacen más fuertes y tomo conciencia que estás ausente.
Pero brillas en mi mente, y puedo volar sin tener alas, y transportarme hasta ti y estar de nuevo, juntos en la cama.
En aquella cama donde nos amamos sin mascaras, donde nuestra piel, cuerpo y sudor se unieron en una inmensa magia.
Magia que hoy nos sostiene a pesar del tiempo y la distancia.
Pero lamentablemente también estuvo presente la ansiedad, de saber que en algún momento ya no ibas a estar. Y es por eso que hoy tengo miedo a esa fea sensación que hoy amenaza nuestra calma. Y pone en un hilo toda nuestra esperanza.
Sé que lo nuestro parece difícil pero no es imposible. Una vez dijiste, querer es poder, y hoy lo razono y pienso, que en la vida todo es organización y emprendimiento, y el amor no escapa de este mandamiento.
Eres el regalo de vida que desde hace mucho tiempo pedí al cielo, y hoy ruego al universo que se mantengan mis deseos para poder estar junto a ti de nuevo.
Dicen que el amor es ciego, pero no es problema para mí, es por ello que decido salir, y gritarle al mundo lo que siento por ti, vendo mis ojos, mañana tapare mi boca, pero nadie me alejara de esta sensación que nos desborda.
Ya es la hora de dormir, mi mejor momento porque sueño con caminos de colores que me llevan hacia ti.













