La confusión invadió sus facciones, hablaba con la verdad y ella demeritaba su propio trabajo,¿que clase de broma era esa? “Realmente no tienes idea de lo bueno que ha sido, ¿cierto?”Tomó asiento ahí mismo, en el piso, frente a ella, no se iría de hasta hacerle entender que sus creaciones eran mucho mejor que el contenido que circulaba en la actualidad por cualquier emisora. “No siento lástima por ti, siento lástima por todo el talento que ha perdido Nebula.” no podía dejar que continuara haciendo eso, el mal concepto que tenía de su trabajo realmente lo estaba frustrando. “Escucha, no estás hablando de mi imagen, estás hablando de la imagen de W.INE, yo aún no tengo una ‘imagen’ propia.” pauso su discurso, intentando encontrar las palabras adecuadas. “Quiero decir que lo que tú haces es genial y está a nivel de cualquier grupo mundialmente famoso. Tengo que reconocerlo, me has dado otra perspectiva de la música y me ha encantado, realmente me gustaría incursionar en ella junto contigo. ¿Por qué es tan difícil creerme?”
Tuvo que obligarse a no hablar y simplemente escuchar y es que una parte de sí sabía que su música era buena, tenía años y años tratando de perfeccionarla, tenía que ser buena, pero el hecho de que alguien a quién ella admiraba personalmente se lo dijera le volvía un poco loca y es que, en serio, en serio, no había escuchado semejantes palabras fuera de su círculo cercano, sus padres, sus amigos, incluso Nyx “Está bien, está bien” se atrevió entonces a colocar ambas manos por sobre los labios del contrario, un roce delicado a pesar de lo abrupto que había sido, ahora Sooah sentada en apenas una orilla de la silla para poder silenciar las palabras del contrario “¿Si te digo que acepto dejarás de exagerar tanto?” susurró mirándole con súplica, los cumplidos (sobre su rostro, cuerpo o música) siempre eran difíciles de aceptar para ella, sobretodo porque sabía bien que podía hacer mucho mejor, eso si alguna vez la real inspiración tocaba a su puerta “De hecho estaría más que feliz de trabajar contigo” susurró, aún sin retirar sus manos del rostro ajeno.













