Tal vez sea esperanza, tal sea masoquismo.
Llevo en mi tobillo izquierdo la pulsera que me regaló la señora hippie hace como cinco meses, se supone que no me la puedo quitar hasta que el deseo se cumpla, casi todas las oportunidades de pedir un deseo este año las he utilizado en lo mismo, volver a verlo.
También llevo la pulsera roja que me regaló él, por alguna extraña razón siento que me da suerte cuando la tengo conmigo.











