Rio por lo bajo ante el comentario de su hermano al tiempo que sacudía la cabeza ligeramente antes de darle un sorbo a su café. Y tan rápido como habia llegado esa sonrisa desapareció por las palabras de su hermano por lo que suspiro suavemente, casi derrotada, antes de posar la mirada en él y dejaba que se desahogara, ya se habia preparado para que esto pasara pero aun asi sus palabras la hirieron por lo que frunció el ceño al tiempo que dejaba el café en la banca a su lado. “No los odio Emil pero tampoco tenemos la mejor relación como para que mágicamente decida irme a vivir con ustedes” alzo un poco la voz. “Tenemos años donde no podemos estar en la mismo lugar sin discutir ¿y quieres que vivamos juntos?” preguntó alzando una ceja ya que le parecía ilógico sobre todo cuando estos no toleraban mucho sus decisiones en la vida pero fue lo último lo que más le hirió. “¿Tan estúpida crees que soy como para que me obliguen?” pregunto con voz ronca al tiempo que se levantaba de la banca, adiós momento de tranquilidad. “Para que lo sepas aunque no te debo ninguna explicación, no les hizo mucha gracia el hecho de que me quiera mudar de casa asi que no me estoy yendo precisamente con su bendición y tampoco es que me quiera burlar de ustedes pero perdón por no quererme ir a vivir a casa con personas que aunque son mi familia me han exiliado por años y me siento una completa extraña con ustedes” le reclamo mirándolo a los ojos aunque se estaba aguantando las ganas de llorar por lo que mejor tomo sus cosas y empezó a caminar para alejarse tan rápido como pudiera pero antes se dio media vuelta para verlo nuevamente. “Y me mudare con Devrim Badem” le informo antes de continuar con su camino
Tan pronto como las palabras abandonaron sus labios supo que estaba siendo demasiado crudo, sus dudas habían sido ahogadas tras sus palabras precipitadas y directas. Desvía la mirada, dejando que se desquite, y por supuesto que tenía sentido que mantuvieran sus planes individuales, él habría sido el primero en coincidir en eso. Tiene que voltear la cabeza y observarla cuando la contraria asume que la está tratando de inepta o algo por el estilo. “Yo no dije eso,” quiere dejar claro, pero ahora el mal humor es el que está floreciendo, observando el desquite ajeno y las acusaciones que no son precisamente cómo ocurrieron todos los hechos, al menos no desde su perspectiva. “Es porque nuestros padres son el tipo de idiotas que te obligarían a tomar una decisión. No estoy pidiendo explicaciones— Vik,” suspira, intentando pensar antes de volver a decir algo que va a a sonar como una disputa. Las acusaciones de ser una completa extraña para ellos logran hacerlo detener sus pasos, una herida en su relación que claramente los afectaba a todos ellos. Traga saliva, al final deshaciéndose de las cosas que tenían en la mano para ponerse de pie y seguirla, hasta que escucha la última declaración. Tiene que detenerse en seco, pensando que escuchó mal. “¿Devrim Badem? tú eres—” sabía que el contrario iba a abandonar su casa para vivir en otro lugar, pero no había escuchado sobre sus compañeros de piso. Frunce el ceño, cuestionándose porqué ninguno de los dos le había dicho sobre ese arreglo antes, pero no es momento para cavilar en eso justo ahora. Se pone de pie esta vez para ir hasta donde está ella, pasándose una mano por el cabello. “¿Pensaste en que quizás habíamos hablado de vivir juntos precisamente para ser más cercanos?” cuestiona con voz tranquila, en el último tiempo él y sus hermanas habían hecho más esfuerzos para tener una mejor relación entre ellos, a veces era difícil entre tanto carácter explosivo, pero al menos lo intentaban continuamente. “Todos... siguieron su propio camino, pero no porque quisiéramos estar lejos de ti. Vivir en casa era un infierno, Viktoria, recuerda eso.” Está seguro que sus hermanas tampoco se habían alejado con intenciones de no estar cerca de ella, sino debido a sus progenitores. “Pero tienes razón, supongo. Es una idea estúpida, es mejor que cada uno cuente con su espacio.” Concede al final, tampoco es como si fueran a estar lejos unos de otros, no es como la vez que Ingrid se fue, o él mismo desapareció de trabajo en trabajo, antes. “Y sobre Dev... hablemos otro día. Justo ahora parece ser que ambos tenemos mucho en la cabeza,” es su manera de decir que prefiere continuar la conversación cuando ya no estén de mal humor.