VolverĂĄs, pero ya no serĂĄs la misma. No sabrĂĄs si fue el lugar, la gente, el tiempo o la libertad la que te cambiĂł. Capaz fue una combinaciĂłn, o capaz no fue nada de eso. Capaz fuiste tĂș misma dĂĄndote cuenta de quiĂ©n eres o tratando de crear quien quieres ser. Capaz, esta solo eres tĂș sin las opresiones de este lugar, fuera de la ceguera de esta sociedad, a falta de la dictadura de tu casa. QuizĂĄ, solo eres tĂș en tu estado natural, rodeada de gente que te comprende mĂĄs de lo que tĂș te comprendes a ti misma. Gente que sin saber tu pasado logra entender quien quieres ser; gente que sin que les pidas, te ayuda a crearte.
 VolverĂĄs, pero todo serĂĄ diferente. El cielo seguirĂĄ siendo azul y la mĂșsica en la radio no cambiarĂĄ. Las señoras que conocen tu orden en la tienda de helados de la esquina te reconocerĂĄn, pero entrarĂĄn en confusiĂłn cuando les digas que ya no quieres el helado de chocochip. La gente se verĂĄ igual, pero sus temas de conversaciĂłn te parecerĂĄn ridĂculos, diminutos, superficiales y sin sentido. Te sentirĂĄs superior y luego te regañaras por sentirte asĂ, sabiendo que la humildad es algo que quieres conservar, algo que es y seguirĂĄ siendo parte de ti.
 VolverĂĄs, pero ya no querrĂĄs hacerlo. La emociĂłn de verles a todos se drenarĂĄ lentamente de tu cuerpo hasta que solo quede un vacĂo, uno que querrĂĄs llenarlo allĂĄ, con ellos. Sin darte cuenta, un mes te parecerĂĄ demasiado tiempo aquĂ. La rutina de despertarte temprano para âaprovechar el dĂa y verles a todosâ que creaste la semana que llegaste, se desvanecerĂĄ y te encontraras apagando la alarma a las 9am solo para levantarte a almorzar a la 1pm. No contestaras tu telĂ©fono. El hecho de que no funcione aquĂ ya no te molestarĂĄ. Te cansarĂĄs de sus reglas, de sus exigencias, de sus expectativas, pero mĂĄs que nada, te cansarĂĄs de sus mentes. Mentes cuadradas, formadas por el lugar y la misma gente. Mentes que no razonan, que dividen ideas en âbuenoâ o âmaloâ y âblancoâ o âgrisâ. Mentes que no ven color, mentes que estĂĄn programadas a aceptar lo similar y rechazar lo diferente. Mentes ignorantes que claman ser brillantes.
 VolverĂĄs, y agradecerĂĄs haberte ido. Te darĂĄs cuenta que de nada te perdiste estando allĂĄ. Que este lugar te queda chiquito y su gente, ya no ocupa un lugar tan grande en tu vida. Te darĂĄs cuenta que no todos cambian; que no todos crecen al mismo ritmo y aprenderĂĄs a aceptar que eso es totalmente normal. VolverĂĄs sin comprender como tĂș, hace solo unos meses, te sentĂas en casa en este lugar. No entenderĂĄs como viviste dieciocho años de tu vida en un lugar con tan poca variedad, ilusiĂłn, emociĂłn, posibilidad. AgradecerĂĄs haberte ido a un lugar donde sientes que tu vida puede dar un 180Âș en un solo dĂa; donde cada paso que das estĂĄ lleno de eventualidad y cada persona con la que te cruzas te podrĂĄ enseñar el mundo entero desde un punto de vista distinto. Nunca, nunca te encontraras aburrida con la vida y Âżno se trata justamente de encontrar lugares como ese, que te hagan sentir asĂ?
 Volverås y te darås cuenta que estar allå te hace sentir viva, te hace feliz.
 VolverĂĄs y lo Ășnico que querrĂĄs es irte.
 Volverås y no sabrås porque lo hiciste.