Antes de empezar aviso: PELIGRO CONTENIDO ALTAMENTE SENSIBLE PARA QUIENES AÚN CREEN QUE HABLAR DE LA SALUD MENTAL ES ALARMANTE:
¿Últimamente me han preguntado demasiado que como estoy? ¡Ja! ¿Alguien se atrevería a escuchar la verdad? Estoy triste, me siento vacía, sin ganas, me siento cansada, me duele y cuesta respirar, actuó por inercia, ya no me río ni sonrío de verdad, me visualizo sin vida, me siento sin vida.
¡Ah... espera! Hay más, me siento una carga, un peso, siento que nadie podría quererme, porque, ¿porque querer a alguien como yo? Siento que soy un peso, para mi familia, mis amigos, las nuevas personas que conozco, siento que no me merezco ser feliz, que la felicidad nunca va a existir para mí.
¿Me siento tan pero tan infeliz, pero sabes qué? Me siento a prueba de balas, si supieras lo mucho que lloro todos los días, las veces que grito por ayuda y nadie me escucha, porque no quiero hacer ruido, no quiero alarmar a nadie, no quiero, pero…. No puedo.
Ya no puedo más, no puedo mas sola.
Hace un par de días alguien me envió un mensaje diciendo que ¡Basta! ¿Qué sentirá mi familia al leer estos textos? ¿Qué sentirán los demás? ¡Ja! Nada lindo, me imagino, pero ahora yo te pregunto, ¿Tu te has preguntado como me siento yo sin poder expresarme por el que dirán? ¿Tu te has preguntado como me duele a mi cada día de mi vida? ¿Sabes lo cansada que está mi mente? No, no lo sabes, porque si, siempre es más fácil pensar en los demás y no en quien está enfermo, ¿porque quien está enfermo solo este enfermo cuando muere… mientras tanto que es? A ver, vamos a repetirlo juntos:
- Quiere llamar la atención
- ATENCIÓN, ATENCIÓN, ATENCIÓN
¿Es así no? ¡Ja! Si supieras que los que somos considerados suicidas lo que menos queremos es atención, si supieras como nos duele cada mirada.
Pero no lo sabes, porque gracias a lo que creas no lo vives, y te envidio, envidia de la buena, porque a nadie le deseo vivir con depresión.
Volviendo a como me siento… No me siento, no estoy, cada día para mi es el último y lo siento real, no se cuanto tiempo más voy a resistir, aún no se porque sigo aquí, pero, aquí sigo… sin fuerzas, cansada de llorar, de gritar en silencio, de pedir ayuda a gritos, de querer luchar y a la vez desistir.