Entrevista con el director jurídico nacional de cambio radical.

No title available
Cosmic Funnies
Not today Justin
todays bird
RMH
ojovivo

Love Begins
wallacepolsom
YOU ARE THE REASON

titsay
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
TVSTRANGERTHINGS
sheepfilms
I'd rather be in outer space 🛸
Alisa U Zemlji Chuda

⁂

JVL

@theartofmadeline

Product Placement
styofa doing anything

seen from Malaysia
seen from France
seen from Germany

seen from Germany
seen from Germany

seen from United Kingdom

seen from Singapore

seen from United States
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Canada

seen from United States

seen from Malaysia

seen from Spain

seen from T1
seen from United States
seen from Romania
seen from China
seen from United States

seen from Malaysia
@ethicalthinking-blog
Entrevista con el director jurídico nacional de cambio radical.
Artefactos políticos
En el texto de Langdon Winner, “Do artifacts have politics?” se expone la idea de que una tecnología tiene una intención política inherente. Esto se debe al hecho de que un artefacto, que surge dentro de un contexto determinado, llega a mediar de alguna manera el funcionamiento de dicho contexto. Dicho de otra manera, influye en la manera en que interactúan los individuos que están en contacto con el mismo. Viéndolo de esta manera, es un proceso que implica que se propicien ciertas condiciones sociales para que un nuevo artefacto cumpla la función de dar un nuevo orden a esta realidad. En principio, una tecnología es un medio para lograr algo que sería imposible sin ella, es una extensión de las capacidades del individuo o incluso de una sociedad y por lo tanto, define y ordena nuestro mundo en cierta medida.
Uno de los ejemplos que son abordados en el texto es el de la bomba atómica, que tiene características políticas por defecto. Esto es porque tiene una capacidad destructiva comparable a pocas cosas. Su uso puede significar el cambio de los marcos cognitivos que definen a la sociedad actual y por lo tanto los poderes dominantes del mundo exigen que se mantenga bajo estricto control. Es un artefacto político porque es capaz de cambiar la manera en que interactúan las personas, porque puede quitar muchas vidas (e ir en contra de los derechos fundamentales del hombre). Es político por el simple hecho de que conocemos su existencia y aunque nunca antes hayamos visto una, le tememos y nos hace actuar de cierta manera. Es un mecanismo de control social.
La conclusión a la que pude llegar a través del texto es que todo artefacto, toda tecnología tiene implicaciones políticas en algún punto. El simple hecho de moldear la forma en la que un individuo interactúa con su entorno tiene implicaciones políticas. Un objeto que quise relacionar con esta idea es la guitarra, cuyo efecto político (uno de muchos) reside en la capacidad que tiene la música de unificar ideales y mover multitudes en pro de ello. Un ejemplo de ello es la presencia de este instrumento en el movimiento hippie de las décadas de los años 60’s y 70’s. Fue una sociedad que protestó en contra de la guerra y de la violencia, siendo su música el mecanismo para transmitir su mensaje.
Por otra parte, es interesante ver cómo en la actualidad hay artefactos en los que confluyen varias tecnologías. Me refiero a cualquier dispositivo que le permita a una persona tomar fotos y grabar video, acceder a internet (y a redes sociales e informativas) y comunicarse instantáneamente. Estos pueden ser tablets, smartphones o cualquier otro dispositivo con estas características. Esto es definitivamente un ejemplo de cómo un artefacto puede mediar la forma en que interactuamos con nuestro entorno. Al tener a la mano un mundo digital de información estamos expuestos a todo tipo de influencias (que en casos están dirigidas al subconsciente) y contenidos. Quisiera relacionar esta situación con el planteamiento de Gilles Lipovetsky sobre el hiperindividualismo.
Lo que se plantea allí es que cuando un individuo puede acceder a tanta información, puede elegir a cuál prestarle atención y a cuál no. Lo peculiar de esto es que habiendo mucha variedad disponible, la identidad de un individuo puede verse compuesta por elementos muy distintos a los de otro que haya pasado por un proceso similar. Así, al verse inundado de tanta información, el individuo experimenta una desorientación y tampoco logra identificarse con otros, por lo que recurre a refugiarse en su propia esfera personal. Estos intereses se reflejan en todo el actuar de las personas, siendo así éste artefacto un flujo de información lo suficientemente grande e influyente que los poderes elitistas no pueden pasarlo por alto. Son, por lo tanto, artefactos inherentemente políticos.
Ética en un partido político (?)
Después de hacer una visita a las oficinas de cambio radical en el centro de Bogotá, pude conocer a césar Alberto Saavedra, director jurídico nacional del partido. El motivo de este encuentro fue conocer el funcionamiento de los códigos de ética (que según Alberto, están inmersos en los estatutos del partido) y cuyos pilares teóricos buscan mantener el cumplimiento de los derechos fundamentales del hombre. Después de una charla no muy extensa sobre la formación de los partidos políticos en Colombia, Alberto termina por explicarnos cómo las sanciones de tipo ético no tienen repercusiones considerables en este contexto. Una persona con una sanción ética puede seguir optando por avales en cualquier partido.
En mi opinión, esto dice mucho del interés que la sociedad le atribuye a su contexto político, y teniendo en cuenta que el bienestar político implica un bienestar social, también puede tener repercusiones negativas. Por una parte, pensar que los poderes que regulan el funcionamiento de la sociedad no tienen un buen cumplimiento de los principios éticos puede llevar a la observación de que la sociedad que está siendo “regulada” tampoco los cumple y no tiene razones para ello.
Es difícil pensar la levedad con la que se percibe esta situación y ver que no se hace nada por solucionarlo. Mi posición al respecto es que es necesario un sistema educativo que tome en cuenta (y haga mayor énfasis) las reglamentaciones éticas que son necesarias para que se de un funcionamiento correcto de las instituciones políticas, y por lo tanto, de la sociedad en la que están insertas, al tiempo que se despierte el interés de las personas por la política, lo cual es otra falencia de la sociedad.
No pienses en un Donald Trump
En el libro “No pienses en un elefante” de George Lakoff, se aborda el tema del lenguaje político y se exponen varios ejemplos de cómo es usado este mismo por las figuras políticas en la actualidad. Para ello, utiliza una metáfora que compara el comportamiento de cierto tipo de figuras de autoridad con ese de un padre estricto. Un padre estricto busca proteger a su hijo de un ambiente externo que es peligroso sin discusión de que sea de otra manera. Tiene una forma de educar conductista, puesto que ejerce un castigo sobre su hijo cada vez que considera que actuó incorrectamente (según sus criterios) respecto a la noción de moral que se considera como adecuada. Por otra parte, la verdad que el padre ofrece a su hijo es indiscutible y una idea distinta será probablemente errónea a los ojos de la figura de autoridad. Los argumentos de un padre estricto no siempre son del todo racionales, se limitan a validarlos por su postura autoritaria.
Esto se refleja en las acciones de Donald Trump, su plan de gobierno y en su discurso. Uno de los factores que más polémica genera dentro de los ideales que expone Trump es el evidente sentimiento racista y xenófobo que él trata de justificar por medio de un discurso nacionalista un tanto extremo. Apelar a la identidad estadounidense como uno de los pilares de su ideología no es correcto si el mensaje que se transmite es uno de hostilidad frente aquellos que no son originarios del país pero que lo habitan.
El supuesto objetivo de esto (además de subir al poder, obviamente) es contrarrestar la inmigración ilegal y la producción y tráfico de drogas. Sin embargo, el imaginario que se está insertando en los marcos de referencia de las personas sobre los inmigrantes (en muchos casos, mexicanos puntualmente) abarca no sólo a los que realmente son ilegales o traficantes, sino a todos los que están allí. Quienes siguen este discurso están aceptando una posición sin fundamentos y que se refugia en un sentido de pertenencia compartido por una gran masa. Dentro de ese marco, pensar que un mexicano es digno de compartir el territorio americano con otros realmente nativos de allí es incorrecto y merece un castigo por considerar que puede ser diferente.
Trump insiste en situar la fuente de conflictos, peligros y problemas en las minorías que habitan el país (que conforman el 30% de la población, contando a afroamericanos e hispanos/latinos) y lo hace de manera convincente al aprovechar lo arraigado que está el nacionalismo americano en su fiel público. Para hacerlos reaccionar sólo hay que hacerles creer que sus beneficios y oportunidades están amenazados por algo externo a ellos. Estoy en completo desacuerdo con tal uso del poder y la forma en la que este hombre piensa justificarlo.
Matrimonio homoparental en Colombia:
Por medio de un debate organizado en una de las clases, se abordó el tema de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales en Colombia. Yo fui escogido para tomar una posición en contra del tema aunque estoy rotundamente de acuerdo con ello. Sin embargo, como grupo, logramos llegar a la conclusión de que Colombia es un país con un pensamiento conservador y católico muy fuerte y arraigado que genera mucho maltrato y discriminación sin fundamento. De esta manera estuvimos en contra de que tal ley fuera aprobada inmediatamente en el país al tiempo que propusimos que un plan de educación y concientización muy grande es necesario antes de tomar esta decisión.
Debido a que más de la mitad de la población de Bogotá (tomando a la capital como punto de referencia), hay muchas personas que se sumergen en los prejuicios sin conocer el punto de vista de aquellos a quienes critican. Esto se traduce en una situación de discriminación y maltrato (físico y psicológico) que afecta a la población en cuestión. Por estas razones, el debate concluyó en un acuerdo frente al hecho de que existe la necesidad por un programa educativo y de integración que cambie la situación de rechazo infundamentado en el que vivimos.
La ética en la Antigüedad:
En la Antigüedad, más precisamente, en Grecia, Aristóteles fue uno de los pilares en cuanto a la concepción de ética que se solidificó a partir de esta época. Bajo sus términos, todo ser humano busca la felicidad, entendida más precisamente como una sensación subjetiva de satisfacción. Sin embargo, esta concepción subjetiva no puede implicar el malestar (en cualquier sentido de la palabra) de nadie más, siendo estos los límites que la ética está encargada de establecer. En medio de ésta búsqueda, el hombre debe procurar vivir una vida virtuosa, lo que implica que el sujeto puede diferenciar entre aquello que es bueno y malo.
Aunque Sócrates previamente relacionó la virtud con el acto de adquirir conocimiento, Aristóteles se desprendió de ello y la define como la capacidad de un sujeto de actuar, teniendo presente lo que considera como bueno y malo, y poder tomar una decisión consciente respecto a esto. De esta manera, se entiende que la virtud se puede adquirir por medio del ejercicio de la justicia.
Finalmente, teniendo en cuenta que una vida feliz es una vida virtuosa, la virtud es actuar de manera justa por medio de la razón (que se alcanza por medio de la sabiduría) y la felicidad es vivir conforme a la razón.
El concepto de ética y moral
En primera instancia, definimos a la ética como un conjunto de concepciones que generan límites, por decirlo así, en cuanto al comportamiento o a las acciones que una persona debe efectuar bajo un contexto determinado. Sin embargo, así como los contextos varían, también lo hace la concepción que cada sistema social tiene del término, por lo que la ética es cambiante y no es objetiva. A través de una vida regida por la ética es que se puede alcanzar el bien propio y común, y por lo tanto, una vida virtuosa y feliz. Esto es una aproximación propia al término sin haber abordado el concepto de moral.
Esto está directamente relacionado a la manera en la que la política y las comunicaciones funcionan, siendo estas un producto (y reflejo) de las interacciones humanas que ocurren dentro de un contexto particular, como el de Colombia, que es un país cuyo gobierno está lejos de actuar de manera ética (o virtuosa) frente a los problemas que su población enfrenta.
Ya teniendo claro que la ética representa los parámetros contextuales del actuar, es prudente hablar de la abstracción que realiza un individuo respecto a su acción bajo dichos límites, lo cual es la moral. La moral es aquello que le permite a un sujeto juzgar como correcta o incorrecta una acción que haya llevado a cabo por medio de la percepción de bueno o malo que predomine dentro de su concepción ética. Esto sólo puede ocurrir en estado de colectividad, donde las decisiones de unos afectan a otros, existe conciencia de que hay una relación entre individuos. Además, sólo es posible para alguien hacer tal reflexión cuando la acción realizada ocurrió conscientemente y sin ninguna condición, es decir, que no fue forzada o influenciada de alguna manera.