Que tu salud mental nunca sea el precio que pagues por mantener un vínculo.
trying on a metaphor
AnasAbdin
hello vonnie

izzy's playlists!

❣ Chile in a Photography ❣
Show & Tell

@theartofmadeline

Janaina Medeiros
h
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Cosimo Galluzzi

shark vs the universe

Andulka
KIROKAZE
Peter Solarz
d e v o n

Product Placement
sheepfilms
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
Not today Justin
seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from Iraq
seen from United States
seen from Netherlands

seen from United States

seen from Finland

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Kenya
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Japan

seen from Malaysia
seen from United States
@eunoia9
Que tu salud mental nunca sea el precio que pagues por mantener un vínculo.
No cualquiera tiene los huevøs de irse, de donde quería quedarse toda la vida.
Sé que el decidir alejarme de ti es la mejor opción. Pero como duele aceptarlo, día 1 sin ti, como duele.
No estoy bien, solo quiero minimizar este dolor y no sentir nada. Me duele amarte.
Hoy decidí terminar con lo nuestro, con el valor de una copa de vino y un nudo en la garganta. Por un momento me sentí tranquila, luego el ataque de ansiedad que no había sentido hace mucho tiempo y las ganas de renunciar a mi idea.
Aquí estoy escribiendo esto sin el valor de terminar lo nuestro y dando una oportunidad a alguien que sé que no va aprovecharla.
¿Cómo saber si quedarme o irme?
Solo sé que la idea de perderte me aterra, al igual que perderme en el camino.
Siento que de todas las decepciones que uno puede tener en la vida, es darte cuenta que te sientes decepcionado de uno mismo. De dar vueltas pensando en qué fallamos y por qué no podemos mejorar aunque lo intentemos. Quisiera dejar de sentirme de esa manera y que por única vez tener ese golpe de suerte para seguir avanzando y avanzar.
Solo quiero mejorar y ser más fuerte.
¡Hacen falta huevos en el amor! Hacen falta más serenatas y menos subir fotos juntos en Instagram. Hacen falta más “me muero de ganas de comerte a besos”, no importa si es la primera, segunda o la última cita. Hacen falta más llamadas en la madrugada y menos mensaje de whatsapp. Hacen falta mas “me encantas” viéndolo(a) a los ojos y menos emojis de enamorado. Hacen falta más besarse en frente de todo el mundo sin que importe nada ni nadie. Hacen falta más “muero de ganas de conocerte, de enamorarme de ti” o de ser sincero y decir “tengo ganas de darme contigo” y menos “ay es que no se que somos” o “ay es que estamos viendo que onda”. Hacen falta mas relaciones que aunque duren poco o mucho, ambos tengas los ¡huevos! de enamorarse y de verdaderamente conocerse, entregarse, volverse locos aunque sea un poco, ya que, da hueva verlos de la mano y aunque lleven meses parecen dos extraños. Hacen falta más cartas escritas a mano y menos regalos comprados. Hacen falta más desvestirse con la mirada y menos molestarse por dejarse en visto. ¡Hacen falta más huevos en el amor!, hace falta más amor para vivir la vida. (en Veracruz, Mexico)
“¿A dónde vas cuando no estás?”
—
#Stickmansad
Ulises Sánchez
Anónimo
Me doy cuenta que curé varias de mis heridas, pero al mismo tiempo me di cuenta que algunas faltan cicatrizar.
No dejo de pensar en....
¿Cuánto tiempo más tardará en cicatrizar?
Hay tanto que quiero preguntar pero sencillamente ya no vale la pena.
Al leer mis notas anteriores, pude percatarme de varios detalles. Uno de ellos, era no tener límites con las personas que amaba, que pensé que el amor podía lograr y cambiar todo. ¡Qué equivocada estaba!
El amor inicia por uno mismo, por construir tus límites, por darte cuenta que el amor no es tan difícil como pensaba.
Empecé amarme por cada pieza rota, por cada inseguridad que tenía, por cada lágrima que derramé tanto de tristeza como de felicidad y darme cuenta de la manera tan bonito que suelo amar.
Darme cuenta que me merezco el p*to mundo y yo sola me lo puedo ofrecer.
Cigarrón.
¿Cuántas hacen falta para distinguir la verdad?