Esta vez, no lo logré.
Casi, se me llenó el alma de esperanza; porque la necesidad de creerte es mayor que todo lo que ocurre a tu alrededor.
Necia, renuente a desprenderme de tu yo anterior (el que me enamoró), sé que entré a la camisa de once varas por idiota y realmente estoy rendida. Abandono la batalla; ya no sé quién eres y porqué o para qué me quieres.
Ha sido suficiente.
-Cinthyacabalga













