Sueño con el aire o con poder volver, volver a besar tus labios a cada amanecer, sentir-te entre mis brazos, sentir aquel placer, sentirme como un niño como aquel atardecer... Abro los ojos y lo primero que veo es esa cara redondita a centĂmetros de la mĂa. SonrĂo sin poder evitarlo. Dios. A veces me abruma lo mucho que lo amo. Casi inconscientemente alzo mi mano para acariciar su cara. Mis dedos bajan por su mejilla para detenerse en sus labios, esos labios rosados y finos que desde un buen principio me cautivaron. Paso suavemente los dedos por encima y noto como tiene los labios cortados debido al frĂo de estos Ăşltimos dias. Si tan solo no fuera tan cabezota y si pusiera protector labial.... Mi exploraciĂłn continua y mi mano baja hacia su pecho. No es que sea especialmente fuerte ni terso pero a mi siempre me pareciĂł perfecto. Si lo sĂ©. ÂżDicen que el amor es ciego, verdad? Mis dedos recorren la frase tatuada en su pecho, no rompas mis alas en nombre del viento. AĂşn recuerdo el dia que se hizo el tatuaje. Siempre ha sido una de esas personas que se deja llevar por los impulsos, asi que un dia sin mas, mientras estábamos mirando una peli en el sofá me dijo que me levantara que, que ibamos a hacernos un tatuaje. Limerencia, reza mi costado izquierdo justo bajo mi pecho. Mi mano se desliza hacia la izquierda y escucho el rĂtmico y constante latido de su corazĂłn. Pum pum, pum pum, pum pum... Cierro los ojos para que no se me escapen las lĂ grimas y una sonrisa triste se me dibuja en la cara. Alzo la mirada para ver como unos ojos verde turquesa me observan con picardĂa. Creo que nunca le dije lo mucho que me fascinaban sus ojos, a ratos verdes con destellos dorados y a veces tan oscuros como un bosque frondoso. Mi mano se dirige hacia su rostro para hacerle una caricia y este se desvance ante mĂ. Otra vez. Sueño con ser libre y dar rienda suelta al tiempo, hoy sueño que te tengo y ya recupero el aliento, me huele el viento a ti, sueño con tu ser, la vida se nos va y no poder retrodecer...
















