Creí que podría hacer de cuenta que no pasaba nada, pero no puedo porque hace 2 años me empece a enamorar de alguien que cambió mi vida, alguien que llegó sin buscarla, simplemente la vida la puso en mi camino y aunque al principio tuve miedo, porque no es fácil ser un hombre trans en una sociedad en la que les importa más lo que hay debajo de tu ropa interior que los valores que puedas tener, sin embargo hice de lado mis miedos e inseguridades, porque con sólo verla sentía que podía con cualquier obstáculo, no fuí un hombre perfecto y cometí errores y de los cuales me arrepiento, como no haberle podido demostrar lo mucho que la amo, porque sí, a pesar de todo, cada que la veo mi corazón sigues latiendo como loco, pero también sé que ella está mejor sin mi o al menos eso me gusta pensar, porque no hay nada que deseé más en éste mundo que verla feliz y sé que yo no pude lograrlo
Pero eso no quita que no me duela recordar que me entregué sin condición y que hace un año empecé a planear como, dónde y cuando debía ser el momento perfecto para pedirle que se convierta en mi esposa, porque en el tiempo que estuvimos juntos me di cuenta que quería compartir mi vida con ella, que ciertamente no es una mujer perfecta, sin embargo para mí lo fue, porque en sus ojos me perdía, al abrazarla sentía que no había lugar en el que encajara mejor, sentí que todo lo que había vivido antes de conocerla valía la pena si me había llevado a su lado.
Tal vez por eso me duele tanto septiembre, porque está lleno de recuerdos de como me fuí dando cuenta de lo que iba provocando en mi y me recuerda también que perdí a esa mujer maravillosa.














