WIGETTA EN IBIZA
Creo que después de tanto tiempo sin wigetta ibiza se va ganar un lugar en nuestros corazones por traernos una de las mejores fotos
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@focusonwilly
WIGETTA EN IBIZA
Creo que después de tanto tiempo sin wigetta ibiza se va ganar un lugar en nuestros corazones por traernos una de las mejores fotos
los extraño <3
DIMINUTOS LIBRO
Se imaginan si le hubieran puesto witaxx al libro? yo directamente iba hasta la casa de willy y le pegaba una cachetada. Lo mismo con frank
estoy viva
CELO SE COGERIA A WILLY
hoy vi su video en celovlogs y vi que le daria a willy
La duda existencial es.... ¿Quien es el seme? *explosion mental*
Siempre veo a willy o samuel publicando fotos de lo que estan comiendo
Pero parece tan bien hecha que sospecho que no lo hacen ellos
aunque no lo se igual tomaron un curso de cocina ahre
YA VEGETTA
No se que pensar yo claramente escuche con un ya vegetta No estoy loca lo juro!! De seguro samuel le estaba haciendo un pete a willy mientras grababa ahre
Se que extrañan mis tweets wigettiles pero no tengo compu D:
el salseo con las fotos fue impresionante Ginebra te ganaste el corazon del fandom
Daddy. {Drabble Wigetta}
Hoy parecía ser uno de esos días donde la gente no paraba de ir y venir llevando por delante a cualquiera por su camino como si una fuerza magnética los obligase a pegarse contra tu hombro, o bueno, quizás aquella fuerza magnética me la acababa de inventar para justificar el hecho de que quizás se golpeaban contra mi hombro a propósito, aunque aquella teoría desapareció en cuanto noté que las personas que me golpeaban eran solo mujeres. ¿Acaso había una reunión femenina en alguna parte?
Me encontré persiguiendo cual pervertido a un grupo de muchachas, bastante guapas, pero eso no quitaba mis ideas principales: curiosidad. Al parecer se dirigían todas a una tienda que colgaba un gran letrero que decía “70% de descuento” y he aquí el fin de mis preguntas, o quizás solo algunas. Por alguna razón me vi a mi mismo entre ese mar de féminas chillonas que reían y discutían por quien se vería mejor con qué, quizás una de las razones por la cual tener novia me resultaba agobiante.
Sin importar una que otra mirada extraña y otras seductoras puestas en mi hasta el punto de sacarme de quicio me mantuve de un lado a otro observando las infinidades de prendas exóticas por el local ignorando todo al mi alrededor, al parecer me encontraba en una lenceria. Me pregunté a mi mismo que pensaría Willy al verme aquí, a lo mejor pensaría que quiero comprar algo para él por hacer la gracia..
¿Y por qué no?
Ni siquiera podía controlar mi cuerpo cuando tomé entre mis manos un-
- ¿Babydoll? Uh, a su pareja le va a fascinar se lo puedo asegurar!- ¿De donde había salido esta mujer? ¿Trabajaba aquí o solo estaba intentando ligar conmigo?
- E-eh sí.. ¿Trabajas aquí?- reí nervioso jugando con la suave tela de la pequeña prenda entre mis manos. Podía sentir su perversa sonrisa a mi lado.
- Así es. Entonces, ¿Deseas llevar eso o eres de los que les gusta consentir mucho?- su risa era divertida a par que perturbadora, me vi obligado a reír y negar suavemente para luego tomar la bolsa y largarme lo más pronto posible de allí.
¿Avergonzado? Para nada, no señor, Samuel De Luque no se avergüenza. De verdad esperaba que valiera la pena ser empujado, codeado y haber recibido malas miradas solo para hacer la tontería de darle el bendito Babydoll a Willy, cosa que en realidad las probabilidades de que se lo pusiera eran más bajas que verme a mi sin hacer chistes malos.
Al llegar a casa me las ingenié para que no me viese con la bolsa en mano, quería que fuera una sorpresa. Esperé a que estuviese en la cocina para correr a la velocidad de la luz hasta su habitación y dejar la delicada prenda color crema tendida sobre su cama, con una nota al lado que especificaba que era un regalo de mi parte (aquello era sumamente necesario, no me la jugaría a que pensase que se la hice con una mujer de por ahí justamente en su cama, y sí, Willy era muy capaz de montarse aquella absurda historia en su cabeza)
- ¿Willy?- le llamé solo para asegurarme de que se encontraba aun en la cocina y no cerca de su habitación (en la “escena del crimen”)
- Dime- le oí por lo bajo confirmando que efectivamente no se movió de su lugar. Parte de uno del plan completado, ahora solo quedaba provocarle un poco.
¿Desde cuando me había entrado el capricho de verlo con eso puesto? No tenía ni idea, pero definitivamente me hacía ilusión que pasase.
- ¿Que haces?- pregunté encontrandome con un Willy tendido sobre el sofá del salón revisando sin interés su movil. Me apresuré hasta su posición lanzandome encima logrando que soltase un quejido, más de sorpresa que de dolor.
- ¡Tu tío!- se quejó removiendose inquieto, me resultaba divertido lo fácil que era sacarlo de quicio tan pronto y sin mucho esfuerzo.- ¿Que crees que hago?, ¿Tú que haces?
- ¿Qué crees que hago?- pregunté entre risas lamiendo su nariz, este no tardó mucho en cambiar su semblante molesto por uno alegre.
- No lo sé, haciendo el parguela- resopló tirando su movil a duras penas sobre la pequeña mesa de cristal de a un lado para captar toda su atención sobre mi.
- Intento que me pongas más atención que a tu movil- fingí un puchero
- Que dices si has andado todo el día desaparecido y pasando de mi! Tienes otro verdad, solo dilo- bromeó en un tono dramático tapando su boca.
- Sí, lo siento Willy pero un tal Guillermo me tiene loquito- susurré cerca de sus labios intentando no sonreír, cosa que fue imposible al ver como sus pequeños ojos desaparecían entre un montón de arruguitas debido a su gran sonrisa.
- Es tonto el pobre..
- Creo que deberías ir a tu habitación. Anoche mientras Guillermo huía desnudo para que tu no lo atrapases dejó algo allí.. Quizás deberías conservarlo, es muy.. bonito.- sonreí con malicia besando su cuello.
- ¿De que hablas?
- Solo ve. Te espero aquí.- no hizo falta decir mucho más, la curiosidad era algo que corría por las venas de Willy, en menos de un parpadeo desapareció de mi vista.
Minutos eternos se hicieron presentes desde que se marchó a su habitación, comenzaba a entrar en pánico con el simple hecho de pensar que quizás no le agradaba la idea de ponerse aquello. Estuve a nada de ir tras él y disculparme pero oí su puerta abrirse y luego de un silencio abrumador tuve que sostener mi quijada para que no cayera al suelo ante lo que tenía en frente. Efectivamente Willy llevaba puesto aquella delicada prenda que le compré, y se veía tan malditamente bien, su tono de piel pegaba perfecto y sus perfectas piernas lucían increíble (Aparentemente rasuradas ¿Desde cuando lo hacía? no tenía ni idea), la prenda solo cubría la mitad de su trasero logrando que mi sangre no tardara en dirigirse hasta un solo lugar haciendo una fuerte presión sobre mi pantalón.
- No puedo creer que me compraras esto, ¿Acaso piensas ser mi Daddy Sugar o algo así? aunque no me molestaría para que vamos a engañarnos- su voz sonaba suave con un tono divertido, ¿Aquello era real o era uno más de mis perversos sueños húmedos?
- Madre mía. Ven aquí pequeño- me sentía en un trance hipnótico sin poder apartar la vista de su cuerpo, sus pequeños ojos brillaban tanto que posiblemente podrían iluminar una ciudad entera.
- ¿Que tal me veo?- preguntó colocando cada pierna a un lado de mi cintura presionando su trasero sobre mis muslos.
- Te ves precioso, eres tan precioso que podría comerte chiqui..
- ¿Ah si? Dime más- murmuró cerca de mis labios arrancandome el aliento, mi corazón latía tan fuerte que podía oírlo retumbar por todo mi cuerpo. Estaba matandome.
- Tan precioso como ver un ángel. Eres un ángel, Willy. Mío, solo mío.
- Soy todo tuyo- musitó sobre mis labios- ¿Me harías el amor Daddy?- murmuró despacio provocando que una corriente eléctrica recorriera por mi espina dorsal. La forma en la que pronunció las palabras hacían mi entrepierna doler demasiado. Lamió mis labios hasta finalmente atraparlos con fuerza, su labios sabían como la mejor droga que algún ser humano podría probar.
Podía sentir sus manos presionando sobre mis clavículas y su legua perforar mi boca, es jodidamente obsceno y eso comenzaba a volverme loco, mi cordura poco a poco comenzaba a desvanecerse profundizando más y más el beso presionando fuerte de su cintura con mis dedos.
El calor comienza a sofocarme y de pronto me encuentro a mi mismo retirando mi camiseta sin pudor alguno. Su cadera se mueve junto a la mía por puro instinto y lujuria buscando más contacto logrando una fricción deliciosa arrancando leves jadeos por partes de ambos.
Mi pecho arde, mi piel arde, todo mi cuerpo está en llamas y no puedo pensar en otra cosa que no sea Willy y su preciosa carita de ángel sonrojado y respirando con dificultad.
- Eres tan hermoso chiqui- las palabras apenas salen de mi boca pero es imposible no recordarle lo hermoso que es.
Por inercia dirijo mis manos hasta su trasero presionando y apretando a mi antojo, y es que no existía mejor trasero que el suyo. Podía escucharlo gemir a mi oído y pequeños insultos que se cortaban por la mitad.
- L- lubricante, tengo que ir a por el lubricante- me maldigo a mi mismo por haber olvidado algo tan esencial.
- N-no es necesario
- Te va a doler mucho- advierto pero este cubre mis labios con un dedo.
- Me preparé mientras estaba en mi habitación-
¿Escuché bien?
- ¿Acaso te dedeaste para mi? ¡Oh mi niño! Eres un cochino- incontrolables risas se escapan de mi boca, y es que solo de imaginarlo me ponía más duro.
- Calla- el rubor en sus mejillas (y en toda su cara) lo hacía ver aun más adorable de lo que es, y es que Willy simplemente me volvía loco.
- Eres un tomatito- y pronto sus labios vuelven a pegarse contra los míos, esta vez siendo más agresivos pero sin quitar el toque de melosidad.
- Vamos hijo de puta quiero que lo hagas- susurra besando la comisura de mis labios, y nunca podría resistirme a sus peticiones así que simplemente obedezco colocando mi pene sobre su entrada hasta entrar por completo. La sensación es siempre alucinante, tan estrecho. Un pequeño gemido, similar a un gritito se escapa de su garganta logrando ponerme los pelos de punta y comienzo a preguntarme cuando dejará de sorprenderme.
Y como si de una sola mente pensante se tratase ambos comenzamos a movermos en sincronía provocando escalofríos y gemidos sin mucho esfuerzo. Me encuentro a mi mismo masturbando su pene logrando que este soltase infinidades de insultos y jadeos, provocando que una ola de gemidos se escaparan de mi garganta ¿Existía algo más morboso que aquello?
- Mierda eres tan estrecho- susurro a su oído mordiendo sin ninguna delicadeza su cuello incrementando la velocidad en mis embestidas, entrando y saliendo repitiendo esa tarea una y otra vez, Willy prácticamente se encontraba llorando mi nombre tomando fuerte de pequeños mechones de mi pelo jalando hacía atrás cada vez que tocaba un punto dentro suyo que lo hacía temblar. Y entonces solo hace falta dos embestidas directas a ese lugar y este explota corriendose sobre ambos intentando recuperar el aliento entre jadeos. Su expresión de orgasmo es tan hermoso que me encuentro escurriendome dentro suyo haciendo temblar mi cuerpo entero anunciando que he -hemos- llegado al orgasmo.
- Te amo- le oigo suspirar entonces mi corazón se congela y al mismo tiempo todos mis sentidos se relajan haciendome sentir seguro teniendolo entre mis brazos.
Torete me cae bien pero hubiera preferido que no fuera asi tienen un momento de "vacaciones" a solas if you know what i mean
hace mucho que no ando por aca extraño esto ♥♥
nos volvemos a ver
extraño mucho
Sigue tus sueños, lucha siempre a por ello.
Hagamos algo divertido | Lemmon Wigetta
Es que nuestra suerte jamás sería buena y el karma seguiría en nuestra contra hasta el final de los tiempos. Habíamos llegado de esa cita doble que salió jodidamente mal y estábamos recostados en mi cama brindando por el fracaso. Y es que somos tontos, solo a nosotros se nos ocurre hablar de viodeojuegos frente a esas dos hermosas señoritas sedientas de nuestra completa atención pero con nosotros dejándolas totalmente en segundo plano.
-No creo que algún día alguna mujer me llegue a querer y aceptar ¿Sabes? – Dijo con sus ojos puestos en el techo mientras se recostaba a mi lado. Yo aún permanecía sentado en la cama.
-Somos unos incomprendidos Vegetta – Y nos reímos olvidándonos de todo por un momento. Si es que su sola compañía me hacía sentir bien, siempre reíamos y decíamos tonteras haciendo que cualquier situación fuera sin importancia si al final del día estábamos el uno para el otro.
-Ni que lo digas Willy, me quedaré solo por el resto de mi vida- Dijo con un tono de voz neutro, como si realmente no le importara mucho.
Seguimos tonteando hasta que, realmente no sé en qué momento, yo quedé recostado y él apoyado sobre su codo derecho mirándome muy de cerca. Si soy sincero, nunca me incomodó la cercanía con Vegetta, es mi mejor amigo y compañero de aventuras, y aunque no me guste el contacto físico, con él era algo a lo que ya me había acostumbrado. Suspiró pesadamente y me miró directo a los ojos haciendo que por un segundo me perdiera en ellos.
-¿Sabes hace cuanto no tengo sexo, Willy? – Dijo finalmente mostrándose frustrado – Pensé que sería mi noche de suerte y yo con mis tonterías lo arruiné – Rió.
-Compañero, no es por nada pero es bastante raro que saque el tema cuando estamos los dos solos, bebiendo y recostados en una cama – Reímos, negamos con nuestras cabezas y se recostó quedando más cómodo. Su cabeza chocaba con la mía mas el resto de su cuerpo no estaba cerca de mí. Podía sentir su respiración constante y calmada. Mis ojos disimuladamente lo miraron de reojo llevándose la maravillosa imagen de su perfil y su bella sonrisa. Me giré quedando peligrosamente cerca de él y se giró imitándome. Nuestras frentes estaban casi pegadas y nuestras respiraciones se mezclaban. Sonrió de nuevo y sacudió su cabeza como intentando apartar alguna idea. Lo miré curioso.
-¿Qué pasó?- Dije sin apartar mis ojos de los suyos.
-Hombre Willy… ¿Y si hacemos algo divertido? – Su sonrisa era picardía en estado puro y no negaré que eso me asustaba pero inquietantemente me atraía más de lo que me gustaría asumir.
-¿Cómo qué? – Mi voz salió convertida en un provocador susurro.
-¿Qué te parece si…– Se subió a horcadas encima de mí acercándose a mi oído lentamente diciendo esas palabras que me dejaron estático – Tenemos sexo tú y yo esta noche?- Realmente me sorprendí y ni siquiera por la razón correcta. Sí, esas palabras habían sido raras pero su vez malditamente excitantes y una dulce melodía para mis oídos. Vegetta no dejaba de mirarme intensamente, mordiendo su labio mientras miraba los míos como queriendo devorarlos y ¡Joder! Ni siquiera estábamos borrachos.
-¿Qué dices? – Dije soltando una gran carcajada nerviosa.
-Eso Chiqui, puede ser divertido… Somos mejores amigos, nos conocemos, confío en ti y tú en mí. No le veo lo malo, solo será disfrutar un poco – dijo convencido de que era una buena idea.
-¿Y qué tal el hecho de que somos dos hombres? – dije dudando de si estaba de coña o hablaba en serio.
-¿Y eso qué? ¿Te importa? – Negué. Me estaba acojonando un poco con su determinación y pensando en lo que podía llegar a pasar. Me sentía pequeño y moldeable bajo su cuerpo y no me molestaba en absoluto y eso hacía que quisiera salir corriendo.
-Estás loco macho ¿Tú has tenido sexo con un hombre? ¿Sabes cómo hacer las cosas? – No puede ser que le estuviera preguntando eso. Me reprendí mentalmente por no poder negarme y es que, si vamos a ser sinceros, hace bastante tiempo que no me resultaba ningún ligue y mis ganas de tener un encuentro sexual ni siquiera se podían contabilizar o dimensionar.
-He leído varios fanfics, algunos eran bastante gráficos y no sonaba tan difícil – Admitió esta vez sí sonrojándose un poco. Este que este hombre me iba a volver loco. Sus palabras sonaban tan ingenuas que me costaba creer que era él quien estuviera pronunciándolas.
-¿De verdad quieres hacer esto Vegetta? – Ya no estaba pensando con claridad, su calor estaba embriagando cada célula de mi cuerpo y su respuesta pues, hizo que mi razón se fuera al carajo en cero coma.
-Sí, estoy muy seguro. Quiero y deseo hacer esto- Llevó sus labios directo a mi cuello, besándolo con desesperación como si estuviera dejando salir todas esas ganas de sexo acumuladas. Las múltiples sensaciones que estaba experimentando eran totalmente nuevas e irreales y me encantaban… ¿Realmente follaría con mi mejor amigo?
Llevó sus manos hasta el borde de mi camiseta y la subió lentamente mientras su boca comenzaba a besar cada centímetro de piel que se iba dejando ver. Sus ojos brillaban y sus manos me recorrían el torso haciendo que mi piel se erizara.
-Vege- Vegetta… Última vez, después de esta respuesta no me detendré ¿Estás seguro de esto? – Su boca me dio la respuesta que necesitaba y muy internamente deseaba. Sus labios chocaron desesperados contra los míos mordiéndome y jugando con esa lengua, que me estaba pareciendo, en extremo, fascinante. Si soy sincero esperaba sentir algún tipo de asco, o esa típica sensación desagradable al besarlo, pero me sorprendió que al momento de sentir el sabor se sus labios solo quería más y más de eso que me producía ese contacto.
Sin pedir permiso o tener cuidado, quité su camisa para deleitarme con su torso que era digno de admiración. Estaba muy trabajado y duro, su pecho depilado y sus abdominales marcados y deseables. Era simplemente perfecto. No me detuve a analizar mis pensamientos, a estas alturas ya no me sorprendía nada. Me dejaría llevar y después me pondría a pensar en lo raro de la situación.
Se separó sonriéndome y yo me incorporé en la cama. Trató de deshacerse de mis pantalones pero su ansiedad era tal que no podía controlar sus manos. Estallamos en carcajadas y como si de primerizos nos tratásemos torpemente cada uno se quitó sus prendas quedando él desnudo y yo en ropa interior. Se sentó apoyando su espalda en el respaldo de la cama mientras que yo estaba arrodillado frente a él a una distancia considerable. Ninguno sabía bien como seguir o que hacer. Me miró mientras su mano comenzaba a acercarse a su miembro y lo masajeaba para que despertara ¿Cuándo en mi vida iba a pensar en desear chupar una polla? ¡JAMÁS! Pero ahí estaba Vegetta cambiándome los planes. Lo miré sugerente y él pareció no entender que deseaba así que me acomodé comenzando a besar su torso bajando tortuosamente haciendo que suspirara y soltara uno que otro gemido. Tímido, quité su mano y yo me apoderé de su pene deleitándome con el contacto con su piel. Mordí levemente la cabeza de su miembro y arqueó su espalda; con ese movimiento supe que ya no podía ni quería contenerme y sin siquiera pensarlo, lo metí en mi boca.
-OH… Mierda – dijo entre jadeos mientras mi lengua jugaba con toda su extensión. Debo decir que su sabor no me pareció nada desagradable aunque tampoco voy a decir que me encantaba. Luego de jugar por un rato, torturándole, comenzó un movimiento con sus caderas y follándome así la boca. Yo disfrutaba de sus gemidos, de como me rasguñaba y tiraba de mi cabello por el placer que le estaba dando y eso era malditamente excitante para mí. Mi miembro comenzaba a necesitar atención por lo que me separé de él viendo como fruncía el ceño en señal de desaprobación.
-¿Quieres llevarte toda la diversión tú? – Me tumbó en la cama y comenzó él ahora a hacerme una mamada. Movía su lengua llevándome al mismo infierno. Siguió así mientras me masturbaba cada vez más fuerte y rápido con sus labios haciendo ruidos húmedos que difícilmente borraría de mi memoria. Se levantó y me habló mirándome directo a los ojos
-Esto es raro pero… ¿Te gusta, Willy? – Dijo tímido mientras gateaba en dirección a mí. Se veía exquisitamente provocativo pero no perdía esa pequeña chispa de inocencia, era algo inexplicable.
-Sí, me está gustando Vegetta – Y ahora tocaba ver quien se dejaría partir en dos. Recordé que en las novelas siempre me retratan como el que recibe y al parecer él también lo pensó porque soltó una leve risa que me cautivó.
– Bien, creo que ahora llegó el momento de hacer valer ese título de “Uke por excelencia” de mi querido Willy.
Rió mientras yo me subía encima de él golpeándole y tratando de hacer una llave de lucha libre. Si sé que es tonto pero simplemente no pude evitarlo y no pareció desanimarlo en absoluto porque me siguió totalmente el tonto juego. Los dos desnudos, en una habitación a punto de tener sexo pero jugando como dos niños pequeños. Sin duda esto me parecía lo más raro y genial que había experimentado.
-Me gustas – dijo mientras volvía a poner sus manos en mi pene – Me gusta estar así contigo, me gusta que no todo tenga que ser perfecto, me gusta poder golpearte y tocarte sin que te ofendas o me critiques.
-También me gusta esto – Dije entre jadeos. Se lanzó a mis labios besándome apasionadamente, liberándome, haciéndome sentir mejor que nunca. Él lo había dicho, no tenía que ser perfecto en el sentido que lo veían los demás. No me tenía que preocupar por ser romántico ni por tener cuidado. Nos conocíamos, confiábamos el uno en el otro, podía decirle cualquier cosa, nos reiríamos y jugaríamos y eso sí que hacía de este momento algo realmente perfecto. Una vez me separé de sus labios, llevó uno de sus dedos a mi boca haciendo que lo chupase y luego de hacerlo me volvió a besar. Lentamente comenzó a acariciar mi entrada. Sonreí a mirad del beso y mordí su labio tan fuerte que logré hacer que saliera un poco sangre, no iba a dejar que mi orgullo se rebajara así como así sin hacerlo sufrir un poco. Sonrió y tomó su venganza introduciendo su dedo sin aviso alguno. Gemí de dolor y lo miré con mi ceño fruncido, el dolor era horrible. Delicadamente comenzó a mover su dedo en círculos mientras besaba mi cuello. No pude evitar morder mi labio inferior y parece que eso lo encendió porque me miró con sus ojos llenos de deseo. Lamió sus labios y no me contuve y terminé por besarlo guarramente. Mi cuerpo se comenzó a mover y sin darme cuenta él ya tenía dos dedos dentro. Tiré de sus cabellos apartándolo de mi cuello, del que se había apoderado sin piedad, y nuevamente lo bese. Sus labios eran tan suaves y dulces que no me importaría besarlo una y otra vez, cuanto tiempo se me permitiera. Movía su lengua buscando el contacto con la mía y yo gustoso cedí ante esa invitación. Posó la mano libre en mi cintura y me separé solo un poco sin evitar que de mi boca saliera una risa nerviosa y divertida.
-¿Qué pasa Chiqui? – Dijo imitando mi sonrisa mientras que yo me incorporaba un poco para alcanzar su rostro.
-Es que nunca pensé que pediría esto y menos a ti– Me miró confundido y yo rodé los ojos para luego susurrar en su oído – Párteme en dos Vegetta. Ya no me basta con tus dedos ¿Entiendes o tengo que ser más directo?
Quedó totalmente empanado por mis palabras y rápidamente sacó sus dedos tumbándome completamente en la cama. Volvió a reír enloqueciéndome con cada una de sus facciones. Él estaba arrodillado en la cama, lejos de mi cuerpo esperando a que yo lo llamase y en un acto de desesperación, comencé a llamarlo con mi mano abriendo mis piernas lo más que pude, dejándole ver todo lo que tenía a su merced sin renunciar a mostrar mi típica sonrisa seductora. Me reí por lo obsceno que podía llegar a ser con él y porque íbamos a hacer realidad las fantasías de nuestras fans o esas simples bromas que soltábamos en algunos de nuestros gameplays. De verdad me iba a dejar penetrar por él.
-Me siento como una guarra, llamándote de esa forma – Mis mejillas ardían aun así no dejaba de sonreír como bobo.
-No eres una guarra, eres mi Willy, el que está deseoso por sentir a su Vegettita – y me lancé a sus labios mientras que él tomaba su miembro preparándolo para entrar en mí. – Y prepárate que cumpliré tus deseos. Sin retorno Chiqui, ya no hay vuelta atrás.
Y de una estocada se metió dentro de mí. La sensación era tan dolorosa a la par que placentera y fuerte que no pude más que cerrar mis ojos dejándome llevar por el palpitar de su miembro en mi interior. Mordí mi mano y mis ojos soltaron una pequeña lágrima. Lo miré y antes de que hiciera algo lo detuve.
-¡Ni se te ocurra moverte macho! – Dije cerrando mis ojos nuevamente mientras que estiraba mi cabeza hacia atrás dejando mi cuello totalmente desprotegido. Vegetta no desaprovechó la oportunidad y comenzó a besar lenta y tortuosamente mordiendo y succionando. Claramente no pensó que esas marcas no le desaparecerían pronto y que tendría que taparlas muy bien para que no se vieran cuando grabara en 2.0 y claramente me alarmé por su acción - ¡¿Tú estás tonto, chaval?!
-Por ti… Por ti si – Dijo sin inmutarse mientras comenzaba a moverse a un ritmo calmado y lento. Logró que soltara un leve gemido que le hizo sonreír victorioso. Por ahora se había salvado de la bronca que le iba a llegar.
-Maldito. Esta vez te… ¡Ah! ¡Jo-joder! ¡Ahí, más! – Le pedí cuando llegó al fondo tocando algún punto en mi interior llenándome de un placer totalmente nuevo. ¿Podría seguir sin sentir eso de nuevo? Es que ¡Joder! Era magnifico.
-¿Así? – Dijo tomando mi cintura a la par que me penetraba con más fuerzas.
Abrí mis ojos mirándole con lujuria mordiendo mis labios en una invitación a que viniera a degustarlos de nuevo pero él, al parecer, tenía otra cosa en mente. Salió de mí dejándome desconcertado y solo lo escuché reír.
-En cuatro mi Willy – Sonrío y le hice caso. La verdad estaba totalmente desinhibido, salvaje y casi ni me conocía. Necesitaba volver a sentirlo dentro de mí, con solo una vez ya me había hecho adicto a su cuerpo. Arqueé mi espalda levantando la cola, mientras que el resto de mi cuerpo descansaba pegado al colchón. Comencé a mover mis caderas y me estremecí cuando sentí su lengua en ese lugar. Siguió jugando haciendo que olvidara hasta mi nombre y es que no creía que esta también sea su primera vez con un hombre, hacía todo demasiado bien.
-¡Joder Samuel! – Dije jadeando – Ya no hagas eso.
-¿No te gusta? – Dijo parando completamente su acción. Comenzó a apretar mi trasero con sus manos haciéndome maldecir por lo bien que se sentía el roce con su piel.
-Sí, me gusta, mucho, Pero… -No terminé la frase mirando nuevamente abajo. No me creía que fuera así, me daba lo mismo mostrarle todo mi cuerpo, dejarme ver vulnerable y deseoso de él pero no podía decirle que quería que me penetrara de una vez por todas.
-Acaso mi Willy ¿Quiere esto?.. – Pasó la cabeza de su miembro por mi entrada sin llegar a meterlo haciendo que me desesperase – Pídemelo.
-No – dije tajante. Ya se lo había pedido al principio no lo haría de nuevo, mi orgullo estaba primero. Me paré haciendo que me mirara desorientado.
-¿Qué haces? – Se sentó en la cama frente a mí y yo me acerqué mirándolo desde arriba. Sus brazos rodearon mis caderas – No me dejarás así, no ahora Guille.
-No te daré en el gusto Samuelito – Lo empujé y me senté sobre él. Me miraba sonriendo y negando con su cabeza. Me acerqué a su cuello y lo lamí sin censura.
-¿Quieres deshacer esa actitud de sumiso que te pintan en los fanfic’s? ¿Quieres dominarme? – Dijo soltando carcajadas que hacían que rodara los ojos sin apartarme de su cuello.
-Igual y te parto en dos chaval… Lo deseas, lo sé – dije riendo. Mordí fuertemente su cuello llevándome como recompensa un gruñido.
-No juegues conmigo Willyto, quemo –
-Entonces… - Susurré en su oído – Quémame de una vez por todas, Vegettita.
Sonrió porque había obtenido lo que quería mientras que yo me cagaba en todo por caer en su trampa de pedirle lo que quería. Tomó su miembro y de una estocada se adentró en mí haciendo que un fuerte y ronco gemido escapara de mis labios. Sí, antes dolía pero ahora solo pensaba en que quería más de él. Ahora era yo quien estaba arriba y dominaba los movimientos así que iba a saciar mis ganas de sentirle sin restricción. Mis caderas se meneaban lentamente sobre él. Comencé a moverme en perfectos círculos haciendo que mi querido mejor amigo cerrara sus ojos y disfrutara del placer que le estaba dando. Me tomó de las caderas pero era solo un toque como para cerciorarse que no me iría, que lo iba a dejar disfrutar de nuestro primer encuentro. Me acerqué a sus labios sin dejar de moverme y lo que recibí me dejó impactado a la par que, raramente, me excitaba aún más. Sus labios se movían con delicadeza y un cierto toque de ternura, su lengua jugaba lujuriosa con la mía y sus manos acariciaban con suavidad mis costados. No mentiré al decir que jamás me había sentido tan pleno con un solo beso, jamás había sentido el cariño que me transmitió con ese acto. Me separé desorientado mas no molesto y decidí reprimir los fuertes latidos de mi corazón concentrándome en lo carnal de este acto. Sexo, era solo sexo para saciar las ganas.
Al parecer el también sintió algo raro por lo que rápidamente invirtió los papeles dejándome boca abajo y él subiéndose completamente sobre mi cuerpo recargando todo su peso en mí. Las penetraciones eran constantes y sus labios recorriendo mis hombros y cuellos no hacían más que volverme loco.
-Vegetta, más rápido – dije gimiendo. Me gustaba estar así con él, lo disfrutaba, pero sentía que el placer era tanto que iba a terminar consumiéndome si ese encuentro no acababa pronto. Separó más mis piernas y levantó mi cadera cediendo a mis peticiones. Sus movimientos cada vez eran más arrítmicos e impacientes. Con mi cadera ayudé a que los sus penetraciones fueran más profundas y placenteras.
-Willy… dios, mierda…- Era incapaz de pronunciar algo cuerdo y yo solo me reí – Me encanta estar dentro de ti, no sé si podré controlarme de ahora en adelante.
-No lo hagas, no te reprimas – Dije con todas la cordura que me quedaba. A mí también me gustaba, también disfrutaba y no iba a dejar que esta locura no se volviera a repetir. Su agarre se hizo más fuerte y casi sentía que sus dedos se fusionaban con mi piel. Sentí como tocaba nuevamente ese punto que solo liberaba placer sintiendo el cosquilleo en mi vientre bajo. Tomé mi miembro y comencé a masturbarme. Sentía un calor sofocante en todo mi cuerpo estaba llegando al mismo cielo, o infierno, no lo sabía y solo pensaba en liberarme de una maldita vez.
-Córrete conmigo – Sentí su mano sobre la mía tomando el ritmo. Jadeos, gemidos, respiraciones agitadas, sus manos, sus penetraciones, su voz y un olor a sexo que me embriagaba fue lo que me hizo correrme de la manera más brutal que había experimentado en mi vida. No sabría decir si era porque hace meses que no tenía relaciones sexuales o si era por el semejante hombre que me llevo a la gloria. Sentí como se liberaba en mi interior haciendo que una sensación de plenitud me embargara. Me dejé caer con la espalda pegada a las sábanas mientras que Samuel aun se suspendía sobre sus brazos. Cerré los ojos y un peso me apretó aun más contra la cama. Me reí como estúpido porque no podría enojarme a pesar de que casi no pudiera respirar al sentirlo sobre mí.
-¿Qué haces tio? Pírate de encima – con mis pocas fuerzas lo empujé y cayó en la cama a mi lado. Ambos mirábamos el techo como si fuera la cosa más interesante que hayamos visto en la vida con sonrisas que difícilmente podríamos reprimir. Nuestras respiraciones agitadas y poco constantes, como si hubiéramos corrido un maratón.
Nuestro encuentro se resume en una palabras: Magnífico.
-Quiero repetir esto, Willy – Giró su cabeza y me miró sonriente. Yo seguía en la misma posición mirando al infinito pero a veces mis ojos se escapaban para mirarlo de reojo.
-Y yo – dije sincero. Se subió encima de mi sentándose sobre mis caderas y sus manos llevaron las mías por encima de mi cabeza. Lo miré agotado y sus blancos dientes se dejaron ver embobándome por un segundo. Se acercó a mi rostro y yo esperaba impaciente que sus labios chocasen con los míos pero solo recibí un cálido beso en mi frente y cerré mis ojos disfrutando de ese maravilloso contacto.
No sé si sea la mejor decisión, si algo bueno saldrá de esto, si me llevara a la perdición y me volveré loco por él y su contacto. Quizá me enamore o quizá termine esto alegando que es una locura, pero estaba seguro que esto estaba recién comenzando y esa idea me hacía completamente feliz.
*-*-*-*-*
¡Hola! He vuelto con lemmon para el body.
Me encantó como quedó la verdad, estoy orgullosa este escrito y por eso el día que aprenda a dibujar dibujaré esto. Mi cuerpo lo necesita (?
Espero les guste también, un besito y los quiero <3
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Fue el mejor San Wigetta de la historia Esto sera recordado por años
Drabble Wigetta
Narra Vegetta:
Me sigue causando gracia el hecho de que todas se hayan vuelto locas con lo de la “escapadita” que íbamos a hacer Willy y yo… En verdad, solo nos habían invitado a probar una Beta de un juego y a que grabáramos algo si nos apetecia; lo que pasa es que las fechas coincidían. Aún asi, decidimos no aclarar nada, para que sus ilusiones se mantengan vivas, al fin y al cabo sus reacciones son divertidas y asi al menos se despejan de sus problemas diarios…
Habíamos viajado a la otra punta de la ciudad a probar el juego, con lo cual mi compañero y yo nos decidimos a pillar un hotel y pasar la noche ahi; sencillamente por el hecho de que no nos apetecia manejar de noche de regreso a casa; y mucho menos teniendo que pasar por algunos barrios un poco chungos, por llamarlos de algun modo… Salimos del edificio en el que habíamos estado haciendo todo aproximadamente a las 19:30, y Willy sugirió que nos pusiéramos a buscar desde ya un sitio en donde cenar, ya que siendo San Valentín, habría muchos restaurantes que no dispondrían de una mesa… Por suerte conseguimos reservar en un lugar cercano al hotel, debíamos estar en el restaurante a las 20:30, nos daba tiempo de ducharnos, arreglarnos un poco y conectarnos un ratillo para ver que todo anduviera bien con los videos…
El primero en darme una ducha fui yo, no tarde demasiado, pero aproveche el tiempo en que estuve debajo del agua para que la relajación que esto me producía me ayudara a decidir si era o no el momento correcto para hablar con Willy de algo que evidentemente pasaba entre nosotros…
Cómo explicarlo…? Mmm por un lado esta el hecho de que todos notan entre nosotros esa… “conexión especial” por llamarlo de algún modo… Fans, amigos que nos preguntan o que sospechan… Y por otro esta el hecho de que Willy y yo hemos vivido ya un par de situaciones confusas respecto a esto… Diríais que eso solo pasa en películas si os contase que estando demasiado cerca en un par de ocasiones, nos hemos quedado mirándonos fijamente, a los ojos o a los labios del contrario, acercándonos para besarnos -si, habéis leído bien, besarnos!-, pero al final hemos dado un paso atrás y volteado la cabeza solo por nuestras benditas inseguridades… No sabría explicar realmente si lo que siento por Willy es amor… El no deja de ser mi mejor amigo, por sobre todo en esta vida el es eso… Y a su vez hay algo en mi que me impulsa a mimarlo, quererlo, abrazarlo, cuidarlo y hacerle feliz, el mismo algo que hace que me sienta vacío de solo imaginarme una vida sin él… Es una mezcla demasiado extraña entre amor y amistad, los dos en un nivel muy alto… Y eso me jode mucho la cabeza, porque no quiero priorizar uno de esos sentimientos por sobre el otro… Quiero que sigamos siendo los mejores amigos que somos pero a la vez quiero dormir a su lado cada noche, o besarle en las mañanas para despertarlo, disfrutar de el como pareja… Sabéis a lo que me refiero?
Cerré el agua, tome una toalla y me seque el cuerpo; me coloqué mi ropa interior y unos pantalones de gabardina negros que habia comprado hace poco, para luego salir del baño con la toalla al cuello e indicarle a mi compañero que ya podía entrar él. Willy se sorprendió al voltear la vista hacia mi y verme sin camiseta, el tonto se quedo un par de segundos embobado mirándome el torso… Y esta, chicos, es una de las razones por las cuales creo que mi idea de que Willy siente algo por mi no esta tan errada, aunque llegados a este punto, creo que ademas de “amistad” y “amor” entraría en juego la palabra “atracción”… Pues el chaval parecía estar violándome con la mirada…
Luego de que salio de su empane mental, cruzamos un par de sencillas palabras -que no vale la pena ponerse a detallar ahora- tras las cuales él se dirigió a tomar su ducha mientras yo terminaba de vestirme y preparaba todo… Al final, gracias al señorito puntualidad, salimos hacia el restaurante con el tiempo justo antes de perder la reserva. La cena transcurrió normal, quizá algo callada por mi parte, pero es que estaba escogiendo con delicadeza cada palabra que usaría para decirle a Willy lo que me pasaba… Era un tanto extraño, porque el restaurante estaba decorado por las fechas y habia pétalos de rosas en las mesas y demás, era un ambiente un tanto romántico y eso me ponía nervioso, parecía que estuviese todo preparado para que yo me le declare o algo por el estilo, y yo solo quería una conversación tranquila y sin muchos rodeos…
Cerca del final de la cena, luego de unos segundos de silencio por parte de ambos, cogí aire y le hablé:
-Willy… Creo que deberíamos hablar de algo
Él pareció notar mi tono de voz algo distinto, mas serio tal vez, y su expresión tambien tomo un poco esa seriedad.
- Claro, dime Vegetta
-Vale, antes de que digas algo, dejame terminar, si? -asintió con la cabeza- Tu y yo sabemos que algo pasa entre nosotros… No somos los típicos amigos, nos tratamos con mas… Amor? No lo se… Tu me entiendes… -volvió a asentir, su vista estaba fija en su plato y sus mejillas algo sonrojadas, y yo debía verme igual- Nuestra amistad es algo que no quiero perder, por nada en este mundo… Pero tambien existen sentimientos o impulsos que ambos hemos estado reprimiendo este tiempo… Los cuales deberíamos dejarlos salir, ya que sabemos que son correspondidos… O al menos eso creo… Es asi? -sus mejillas se sonrojaron aún más cuando yo levante la vista y la pose en su rostro, cerró los ojos con algo de fuerza y pude percibir un ligero asentimiento de su parte, aunque a continuación intentó disimular tomando algo de comida y llevándola a su boca mientras paseaba la vista desinteresadamente por las demás mesas del restaurante…- Vale, pues… Eso… No quiero pedirte que seas mi pareja ni nada, porque como ya dije, no quiero que dejemos de ser amigos… Pero que sepas que tu… m-me gustas y que si sientes algo por mi, es correspondido… Podemos ser como amigos con derechos, pero derechos no en el sentido sexual -baje la voz en esta parte de mi discurso, por obvias razones…-, sino en sentido amoroso… Quieres?
-V-Vale… Me parece bien, tu… T-tu tambien me gustas… Que lo sepas- el tono de sus mejillas comenzaba a asemejarse al de los pétalos esparcidos sobre la mesa… Ambos terminamos nuestra cena en completo silencio, aunque no fue tan incomodo, ya que cada uno estaba perdido en su mente sintiendo esas mariposas en el estomago y esa alegría incontenible de un amor correspondido… Mas tarde, tomamos un helado, aunque las palabras seguían siendo pocas, y en nuestras miradas -las pocas veces que las sosteníamos por mucho rato sin bajar la cabeza sonrojados y sonriendo como tontos- podíamos notar que el otro tenia el corazón acelerado de la misma manera en que lo sentíamos en nuestro pecho… Regresamos al hotel luego de dar una vueltilla por un paseo de artesanos dispuestos en una plaza, caminamos uno al lado del otro todo el rato y mi mano picaba por la necesidad de tomar la suya, pero me contuve ya que al fin y al cabo, no dejábamos de ser dos de los youtubers mas conocidos en España… Ya en nuestro cuarto, Willy entro y se tumbo en su cama. Yo, que lo conocía bastante, le apresure por que se levantase y se alistase para dormir, porque sino luego me tocaria despertarle y recordarle que aun estaba sin lavar sus dientes y sin su pijama puesto; tal y como hace una madre con un niño pequeño… No me hizo caso y al rato, cuando yo ya estuve listo para meterme a mi cama, me toco despertarle… Estaba a punto de sacudir su hombro, cuando se me ocurrió una idea un poco mejor. Me acerqué a su rostro despacio, sin hacer ruido para no despertarle, y pose mis labios sobre los suyos, los cuales estaban algo entreabiertos… Cuando despertó y cayo en cuenta de la realidad, se separó bruscamente, sentándose en la cama…
-Shh tranquilo, que soy yo…
-Tu tío, cómo me despiertas asi… No me lo esperaba…
- Ese es el punto, compañero
-Ya… Pero dormido no puedo corresponderte sabes?- y volvió a acercarse a mi y unir nuestras bocas en un beso bastante apasionado, esta vez fui yo el sorprendido a decir verdad… Nos separamos, nos miramos, nos sonreímos… Todo parecía natural entre nosotros… Llevábamos demasiado tiempo queriendo tomarnos la libertad de hacer cosas asi, se sentía bien no ser juzgado por ello…
Willy se levantó y se dirigió a lavar sus dientes, mientras, yo me meti debajo de las colchas de su cama…
- Que haces ahi? -dijo al salir del baño de la habitación del hotel- vete a tu cama… Yo me pedi esa! -dijo haciendo pucheros cual niño pequeño… Yo me limité a reír por lo bajo y a tomar mas fuerte las mantas, juntándolas mas a mi cuerpo… Él se acercó y empezó a intentar quitármelas y a hablarme como a un perro o un gato que invadía su sitio, en tono de broma, claro esta…
- Vais… Vete de aquí
- Que no -reí.
-En serio macho, yo me pedi la cama… No se vale… -sus intentos de quitarme las mantas eran mas fuertes, por lo que mi agarre tambien lo era
-Escucha, Willy-dije frenando sus movimientos al tomarle por la muñeca. Le mire directo a los ojos y le sonreí con picardía…- duerme conmigo! -sus ojos se abrieron como platos, pero termino aceptando, y pase la noche abrazando su cintura con mi mano mientras mi nariz se hundía entre sus cabellos rebeldes que me regalaban un dulce y tranquilizador aroma… Podría acostumbrarme a esto sin problemas…
Al final este San Valentín sí que tuvo su romanticismo para mi… O para nosotros, mas bien…