Tanto trabajo me dejó hambrienta.
Me da igual lo relevante que te sea —se encogió de hombros— no es que quiera saber todo sobre tí, con lo que tengo me basta.
¿Un cumplido? ¿significa eso que me vas a apuñalar esta noche mientras duerma?
Tú te lo pierdes, considerando que lo que conoces de mí es prácticamente nada. Pero viéndolo bien, así es mejor.
Ya te he dicho que no planeo arruinarme las uñas.















