Esto no era el plan, no es el plan. Era lo que pasaba por la cabeza de Brianna una y otra vez, todo en su vida era perfectamente planeado, controlaba cada aspecto de su vida, hasta el más mínimo detalle, tenía un plan y esto lo descarrilaba todo. Siempre tomó en cuenta que quería una familia, una grande, pero no ahora, faltaban años para que llegara ese punto de su plan de vida. Se sorprendió al sentir las manos ajenas sobre las suyas, no sabía que esperar al contarle la noticia, pero suponía que se lo estaba tomando de la mejor manera posible, ambos parecían estar tratando de mantener la poca calma que se podía. El silencio se podía sentir, la tensión, los nervios de ambos, llenaban toda la habitación, parecía que habían pasado horas antes de volver a escuchar la voz de su novio. “Sí… Me gustaría salir por completo de esa duda, es lo mejor tener confirmación antes de saltar a tomar decisiones.” respondió la británica, encogiendo uno de sus hombros y haciendo una pequeña mueca, después subiendo su mirada a él. “¿Puedes ir ya o tienes cosas que hacer? Puedo esperar.”
Franco siempre había querido tener una familia, de hecho pensaba que en este punto de la vida ya la tendría, sin embargo las cosas no se habían dando hasta ahora. En el fondo no era una mala noticia, pero ambos tenían sus vidas demasiado planeadas como para que una sorpresa así se recibiera bien de buenas a primeras. La incertidumbre con respecto a como iban a llevar esto era demasiada pero tenían que mantener la calma si bien esto se salía de los planes de ambos, los dos eran adultos y tendrían que ingeniárselas para que todo resulte. Las palabras de Bree tardaron en hacer reaccionar a Franco, pero sabía que era mejor salir de la duda pronto, negó ligeramente era obvio que tendría que dejar en pausa lo que estaba haciendo “esto definitivamente no puede esperar”.












