109.
Tú, tus ojos y esas miradas que me regalas, cuando estamos solos, cuando nadie nos ve. Tú, tus brazos y cómo me tocas a oscuras, a escondidas, mientras mis poros memorizan el rozar de tus dedos. Tú, tu sonrisa, y tu sonrisa otra vez. Las maravillas de tus labios, y todas las palabras que entonas, que unidas y con significado mis pupilas pueden dilatar. Tú, y tus pecas, unidas en tu espalda en forma de constelación. Tú, y tu manera de ser tan tuyo y tan mío al mismo tiempo. De complementarme, de hacerme ser tan mía, a la vez.
Tú, y lo feliz que me haces todos los días.
Lo feliz que me has hecho durante estos 109 días de verano y sabor a naranja.









