- ¿Qué aspecto tenía el paisaje? -añadió lord Vetinari con amabilidad. - Esto... borroso, señor. Me estaba persiguiendo una gente. - ¿Ah, sí? ¿Y a qué se debía? Rincewind pareció escandalizado. - Oh, yo nunca jamás me paro a averiguar por qué me persigue la gente, señor. Tampoco miro nunca hacia atrás. Eso sería bastante tonto, señor.
El último héroe (Terry Pratchett)
















