Tienda de cómics.
-De pronto la ve. No duda ni un segundo que sea ella. Su corazón duele. La chica de los pasillos, de la comic-con, la griega de la que se había enamorado. La misma que desapareció luego de la primera vez que durmieron juntas sin decir ni una palabra. La mira sin pestañear, se miran. No. Está muy bien con todas las chicas, siendo la de antes. Voltea.-
—Se habían mirado, aquellos ojos oscuros por los que había estado loca tanto tiempo habían vuelto a hacer contacto con los suyos. Sin poder remediarlo salió corriendo de la tienda y posó una mano sobre su hombro.—Kiara.

















