Tienda de cómics.
—Se habían mirado, aquellos ojos oscuros por los que había estado loca tanto tiempo habían vuelto a hacer contacto con los suyos. Sin poder remediarlo salió corriendo de la tienda y posó una mano sobre su hombro.—Santana.
-La mira. La mira y siente como todo se va a la mierda ¿Por qué ahora que la había superado? No se lo iba a demostrar. Ella la dejó. Santana había estado dispuesta a cambiar. Y de hecho cambió: volvió a ser la mujeriega de siempre. Le sonrió, la sonrisa más falsa de su vida, pero ¿mostrarse herida? nunca.- Brittany.










