Un trabajo de campo que es una performance, que es una receta, que es un cuestionario que ritualmente cuestiona nuestros estereotipos acerca de los territorios. Generalmente contiene video- ingredientes-estereotipos, una variedad de tiempos, habitantes de diferentes pueblos de agua. Una pandemia. Ingeniería inversa ritual. Reinserción de idolatrías. Una introducción del propio territorio. Porque el territorio que camina soy yo. (Y tampoco quiero que me colonices). El cuestionario realiza un proceso inverso (ingeniera inversa) al impulsado por el Virrey Toledo a partir del año 1572 en los territorios de los Andes conocido como “Extiparción de Idolatrías”. Los cuestionarios son usados para múltiples propósitos desde oráculos hasta interrogatorios de tortura, migratorios etc. Actualmente uno de sus usos más comunes es la extracción “inocente y aséptica” de data, que es parte de la programación social, porque las preguntas ya tienen sesgo. Entonces, para mí el cuestionario es una herramienta poderosa pues es la base para creación del algoritmo anticolonial. La tecnología no es solamente maquina o dispositivo es también software social, nosotros creamos ahora los algoritmos que necesitamos. Su propósito es identificar en los territorios-habitantes las creencias aparentemente absurdas, los datos aparentemente “irrelevantes” en un falso interrogatorio para “reinsertar idolatrías” que no ha sido diseñado por mí, si no dictado por mi modo caboclo. Hackeando así uno de los más poderosos mecanismo de colonización. Elijo la herramienta del cuestionario al igual que aquellos “extirpadores”, para identificar huacas o lugares sagrados y a sus guardianes. Estos guardianes de las huacas, defienden identidad porque en nuestros territorios tanto en el pasado como hoy, la identidad es sinónimo de espiritualidad. Una vez identificadas en lugar de eliminarlas como los extirpadores se “reinsertan”. Pero lo que sucede en realidad es que el participante (y los que observan) se da cuenta que tiene esas creencias, se revela que ya las tienen y se comparten. Este cuestionario no está basado directamente en el de “Extirpación de idolatrías” pero al ser comparado, es sorprendentemente parecido. Así aquel cuestionario se invoca a través del tiempo desde el presente confirmando el fracaso de la extirpación de idolatrías. ¡Lo logramos, estamos aquí! ¡Nosotres somos los guardianes ahora! Esta performance es un dialogo de tiempos, con este momento y con mi otro proyecto Nixta-Valley porque hemos entrado a la neblina que es la pandemia, el no-saber, la incertidumbre pero también la posibilidad enorme de crear lo que necesitemos.