Creo que me equivoqué de cabaña...
No. Creo que aquí… -Comenzó a murmurar antes de bajar el libro que tenía en las manos y elevar su mirada sintiendo como su rostro pasaba por todas las gamas de rojos posibles en un instante.- No es cierto… -Susurró completamente avergonzada antes de cubrir sus ojos y reír suavemente.-
¡AHH UNA NIÑA! --Bromeó y se sentó como si nada a lado de la chica.-- No seas tímida, tocaré para ti, la guitarra claro... --Bromeó tomando la guitarra.-- Aquí son los hijos de Apolo, ¿No?












