¿Por qué debería estar mal llorar de vez en cuando? Todos nos sentimos tristes, a veces con miedo, con sueños que vemos tan lejos o pasiones que sabemos que quizá no podamos cumplir.
Hay días en los que miras al cielo y te das cuenta de su belleza. Hay días en los que no te das cuenta de a quién tienes a tu costado.
También hay días donde abrazas a alguien, a alguien muy amado… y al día siguiente podría ya no estar; tal vez porque le dejaste de importar o porque nunca más regresará…
Solemos perder el control de nuestras emociones a menudo. No analizamos al punto de ponernos en el lugar del otro, porque ya tenemos suficiente con lo nuestro; pero hay otros días donde te sentirías culpable de decirle a alguien cómo te sientes, sabiendo que ellos tienen mayores problemas o que uno mismo es el causante de esa amargura.
A veces solo quisiera estar sentada en la playa mirando el mar, las olas y el ardiente sol opacar mi vista. Quisiera estar sentada con mi papá, con mi mamá, con mis hermanas… Eso bastaría para ser feliz, ¿sabes?... pero no es tan simple.
Tengo miedo de fallarles y tengo miedo de fallarme a mí misma, de no ser quien realmente quiero ser. Tengo una sola vida, no hay más… y da tanto miedo pensar en que una decisión puede cambiarlo todo. Tengo miedo de mi futuro; supongo que por eso suelo tener la idea de tratar de disfrutar ahora. Tengo miedo, mucho miedo, y sé que siempre digo que estaré bien… ¿pero de verdad?
¿De verdad algún día seré feliz? ¿Seré alguien que enorgullezca a los que amo? ¿Seré la persona que siempre quise ser? ¿Será que la amarga nostalgia algún día se alejará?
Cuando era pequeña no me fijaba en el hermoso celeste del cielo y tampoco me preocupaba por los problemas. Como ya se sabrá, nunca estuve bien del todo desde que fui muy pequeña, pero no es como ahora; todo se siente tan… no lo sé, no sé si es confuso o cansado.
Sé que es mi culpa, no voy a mentir. Suelo no tener muy buenos hábitos, pero voy a mejorar, aunque me critiquen y me parta en dos mientras tanto…
Nadie sabe cuánto daño pueden hacerme las palabras de los demás, cuánto pueden repetirse en mi cabeza, y al mismo tiempo decir que no me importa. No es así. Me dicen que debería ser fuerte y no fijarme o no dejarme llevar por lo que digan los demás. Se supone que eso intento, pero siento que cada vez es más fingido y empieza a doler más… y más.
No lo sé, no sé muchas cosas, pero nunca creas que mi intención era lastimarte. No soy buena con las palabras. Odio dar más de lo que recibo, odio ver cómo no soy la prioridad de nadie… y odio ver cómo me dicen que no debería depender de ello.
La gente me suele importar mucho. Siempre intentaré que te sientas bien, pero lo siento si no siempre lo logro; a veces yo también estoy rota. Y a lo mejor… nunca te lo diga, pero no dudes que siempre tendrás mi hombro cuando quieras llorar, cuando quieras ser escuchado, y que nunca diría una palabra de lo que me dijeras.
Te amo, personita especial que hace que mis días sean mejores.
Se lo dedico a quien lo lea, si es que alguna vez alguien lo hace…
“Todos merecemos cariño y un abrazo alguna vez…” 💗🎀✨