fayecollins:
sonrió ligeramente, inclinándose apenas lo suficiente para echarle un vistazo mejor al crío. “hola, martín.” saludó con voz aguda, de esas que sólo se utilizaban con los bebés y las mascotas. “pero si es muy bello… ¿qué edad tiene?” inquirió. faye nunca había sentido el instinto maternal, en realidad era lo último en lo que podía pensar dado la vida que llevaba, le asustaba mucho la idea de tener a una criatura tan frágil dependiendo de ella.
Martin correspondió a aquel saludo con pompitas en su boca, cosa que Andy encontraba de lo más graciosa. - Apenas unos meses, es muy pequeño - replicó a su pregunta. - Por eso me temo que pronto estaremos yendo a casa de vuelta para que descanse. Aprovecha tu que puedes... Oh Dios, ahora he sonado como un viejo. Yo no era así... - se lamentó de forma exagerada, buscando más reírse de sí mismo.







