acababa de salir de su turno en el pinot noir, caminando a su departamento por las calles desoladas de kanders. era tarde, pero normalmente su recorrido no le tomaba más de diez minutos. detuvo su andar al escuchar un ruido cercano. “¿qué quieres?” preguntó a la defensiva. muchos la subestimaban por su apariencia débil, no sería la primera vez que alguien intentara asaltarla en su camino a casa.
Iba solo de vuelta a casa, después de haber estado con algunos de sus amigos que conoció trabajando en la universidad, cuando divisó a la rubia unos metros más adelante. Aceleró un poco el paso, pensando que tal vez podrían caminar juntos, pero ella notó su presencia antes de que pudiera decir cualquier cosa. “Solo quería saludar a mi mesera favorita” alzó sus manos, como si lo hubieran acusado de algo y deseara probar su inocencia.











