Lo que la revolución se llevo
Érase una vez en Venezuela, donde los supermercados venezolanos estaban repletos de comida, donde se conseguía Harina pan, Azúcar, leche y otros productos que no faltaban en las repisas y neveras del todos los venezolanos. En la actualidad tienes que hacer una cola en mercal para ver si consigues aunque sea un pollo lleno de hormonas, y por los menos un poquito de leche para ser café con leche, se me olvidaba que tampoco hay café.
Se recuerdan cuando el sueldo mínimo alcanzaba para comprar de todo, podías darte el lujo de salir a donde quieras y pagar por una mínima cantidad de dinero lo que querías, incluyendo que podías salir de rumba y brindarles a veinte de tus amigos, ya que todo estaba barato. Hoy en día, solo te alcanza para una botellita para ti solo, ya que todo esta tan caro que si tus amigos vienen a pedirte un poco de esa botella, les cobras. Hasta para comprarse un teléfono hay que vender un riñón, una oreja, la mitad del hígado y un ojo, solo para tener un vergatario.
Antes era más seguro salir de noche por que había menos tuquis (Delincuentes, para no decirle de otra manera), todos podíamos lucir nuestras pertenencias sin temor a que nos robaran o nos mataran, claro el venezolano por naturaleza es muy pantallero con sus cosas. Ahora ni de día se puede salir, no importa si un módulo policial está al frente de ti igual te roban, los delincuentes se han multiplicado como los conejos.
Cuando te enfermabas, solías correr a una clínica y te atendían de maravilla, salías como nuevo, como si fueras un muñequito de LEGO, es decir, te quitaban la pieza que estaba mala y te la reemplazaban con una nueva, salías como un carro último modelo. Si te rompes una pierna hoy, no puedes correr a una clínica, eso es de los pitiyankees, todos vamos a los CDI o los módulos de los cubanos donde entramos vivos y salimos muertos, que ironía.
Cuando era niño mis padres me decían que cuando entrara a la universidad, estaría en una de las mejores, una vez mi padre me dijo que sería difícil escoger una en especial, porque todas las universidades eran muy buenas. Hoy en el 2014, las universidades dan miedo, tan solo entrar en las aulas y ver su estado, te hace preguntarte si estas en Venezuela Horror Story: University. Es tanto así que los estudiantes han salido a protestar, solo para mejorar nuestra situación y para el socialismo somos terroristas.
En fin, podría escribir horas y horas de este lindo cuento que al parecer no tiene fin, pero de algo estamos seguro que todos los venezolanos tenemos en exceso, TENEMOS PATRIA, señores no la desprecien, que se acaba.