LA IMPORTANCIA DEL BOCETO
El diseño gráfico está orientado básicamente a la solución de problemas de comunicación, y esto hace que en su metodología tenga que aplicarse leyes de simplificación y síntesis. El error más común de los diseñadores novatos, es irse directamente a los programas y empezar el diseño, sin tener una conciencia de los trazos y proporciones que el boceto les pudo haber dado previo a diseñar, lo que ocasiona que los productos finales no hayan sido explotados en su totalidad. Me refiero a que con los bocetos, explotas todas las posibilidades burdas y comprensivas del diseño, y con trazos rápidos y a mano, calculas líneas, formas, posiciones, figuras, e incluso en un uso más avanzado del bocetaje, colores.
Existen tres tipos de bocetos:
Burdos
Comprensivos
Dummies finales
Los bocetos burdos son aquellos trazos rápidos que se desarrollan cuando surge una idea, estos pueden ser en cualquier tipo de papel, ya que la creatividad en su etapa de destello o iluminación, puede darse en cualquier momento o lugar. Me ha pasado que en plenas reuniones, en una cafetería, en un salón de clases, o donde me encuentre, saco un pedazo de papel o pido algo donde plasmar rápidamente las ideas que van llegando a mi mente y empiezo el proceso de bocetaje burdo, sin una forma definitiva, solo trazos y líneas sin una forma absoluta, sin acabados. Esto ayuda a que nuestro cerebro vaya trabajando en posibles formas y composiciones para la siguiente etapa.
Los bocetos no siempre son bonitos, tienen muchas anotaciones y rayones que solo tú entiendes.
Los comprensivos son aquellos bocetos que se llevan a cabo de manera intencional, es decir ya tenemos una idea iniciada que nos ayudó a desarrollar esta estapa. En ocasiones, el boceto final no se parece en nada al boceto burdo, pero en esencia así tiene que ser, ya que analizas las formas previas al desarrollo del diseño. Los bocetos comprensivos se hacen un poco más formales y con detalles más finos, pero aun sin acabados.
El final del proceso de bocetaje se encuentra en el desarrollo del boceto final o dummie, este se crea con los acabados necesarios para que la idea tenga más formalidad. Este boceto se hace en papeles especiales y se utilizan muchas técnicas artísticas para su desarrollo y presentación al cliente. Algunas de ellas son pinturas acrílicas, acuarelas, tinta china, colores profesionales, plumones, entre otros, ya que este boceto tiene tintes artísticos, depende mucho de los gustos del diseñador.
¿Tradicional o digital? Creo aquí depende mucho del diseñador. Los diseñadores "old school", siempre preferirán bocetar manualmente. Pero muchos buenos diseñadores actualmente bocetan de manera digital, lo cual no tiene nada de malo, solo tendrías que respetar las reglas básicas del bocetaje. Algunas de estas reglas son: Si vas a bocetar en digital, procura que sea en una sola capa, que el color sea en un color muy tenue, se recomienda azul y sobre esos trazos, crear el comprensivo en una capa nueva.
La metodología del diseño perfecto, lleva implicito el bocetaje.
En una ocasión, mis alumnos me preguntaron si es necesario desarrollarlo en cada diseño. Mi respuesta fue un rotundo si, la metodología del diseño perfecto, lleva implicito el bocetaje, lo cual se cobra, pues le estas garantizando al cliente el analisis y pruebas previo a una entrega. Incluso el dummie final, se podría llegar a enmarcar y obsequiar al cliente.
¿Depende de cada cliente? En definitiva si, cada cliente es diferente, y sus necesidades también lo son. Si no vas a bocetar, estas excluyendo un proceso significativo en la ctreación de un producto de diseño.
Los bocetos no son bonitos siempre, tienen muchas anotaciones y rayones. La mejor manera de entrenar a nuestro cerebro a crear, es el hábito de siempre hacerlo. Boceta, diseña y cobra lo justo.









