En el día de hoy me gustaría acercaros a un tema de especial relevancia e interés para mí como profesional de la educación en lenguas. Esta publicación será útil para todos y todas vosotras porque creo que todo docente innovador en cualquier área de conocimiento debe ofrecer una educación de calidad, y para ello, debéis tomar nota de lo que vengo a contaros hoy.
¿Nunca os habéis preguntado cómo es eso de trabajar en grupo? es decir, todos y todas sabemos que es una práctica muy estimulante y motivadora para aprender conceptos nuevos y por ello, constantemente proponemos a nuestro alumnado trabajo cooperativo y trabajo colaborativo.
Sin embargo, ¿sabemos realmente cómo se debe trabajar en grupo para construir aprendizajes significativos y razonados de manera colectiva?
Esta pregunta, está tratando de ser resuelta en el panorama actual en investigación de las lenguas y la comunicación.
Os presento a Neil Mercer, profesor emérito de Educación en la Universidad de Cambridge. Tiene un doctorado en psicolingüística (tema que a mí personalmente me APASIONA jeje).
El mismo investigador argumenta la necesidad de mejorar la calidad del lenguaje en el aula para mejorar la calidad de la educación; entendiendo al lenguaje como principal mecanismo para la adquisición de herramientas intelectuales individuales a través de la interacción dialógica conjunta. En otras palabras, el aprendizaje por habla exploratoria (Mercer, 2017) contribuye al razonamiento y comprensión individual a partir de las aportaciones dialogadas, razonadas y reflexionadas por parte de los miembros que están inmersos en una experiencia comunicativa conjunta.
Entonces, cuando promovemos prácticas en el aula de trabajo en grupo, debemos saber inicialmente cuál es la habilidad comunicativa del alumnado. Esta habilidad comunicativa estará influenciada por el contexto sociocultural que envuelve al alumno o alumna porque ante una mayor exposición a conversaciones razonadas, mayor será esta habilidad y las herramientas intelectuales del alumnado.
Con esta idea en mente, el siguiente paso al disponer al alumnado en grupos para trabajar conjuntamente será ofrecer unas pautas para que la interacción sea lo más constructiva posible y que sea un motor para promover el razonamiento individual en todo el alumnado.
Sabemos que el principal objetivo de la educación es ofrecer una educación de calidad para toda la ciudadanía por igual, y es por ello que, el aprendizaje dialógico por interacción derriba barreras entre el alumnado, ofreciendo segundas oportunidades al alumnado más desfavorecido.
Y tu, ¿qué opinas sobre esta investigación? ¿crees que es interesante explorar nuevas formas de contribuir a una educación igualitaria y que además fomente la expresión oral en el aula desde edades tempranas?
¿Crees que el desarrollo de la expresión oral es una demanda social actual que nos exige a los y las docentes formar al alumnado en la competencia comunicativa?
Mercer, N., Hargreaves, L. y García, R. (2017). Aprendizaje e interacciones en el aula. Hipatia Press.