Recuerdos
A veces nos llegan sabores de la niñez, ciertos olores, recuerdos de comidas o de música. Por estos días he vuelto a escuchar a José María Napoleón con sus mismas canciones aunque con nuevos arreglos y vuelven con más fuerza esas sensaciones. Recuerdo viajar por las carreteras de Coahuila, Durango, Sinaloa, Jalisco o algún otro estado por el que nos llevaba mi papá de vacaciones. A veces eran vacaciones de fin de semana, que aún no comprendo cómo hacíamos tantas cosas en tan poco tiempo. Será que cuando eres niño el tiempo pasa tan lentamente que lo percibes de diferente manera. Bien decía mi abuela María que entre más viejo más rápido pasa el tiempo y se disfrutan menos las cosas, si estuviera viva podría decirle que tenía razón. Escuchar "eres" o "vive" y cerrar los ojos me han transportado a esos felices días, con la ilusión de llegar pronto al mar, siempre sabiendo que nos la pasaríamos increíble, porque mi papá se encargaba siempre de hacer esas vacaciones las más felices. Y ahora que soy padre me pregunto con qué recuerdos se quedarán mis hijos de los viajes que hacemos juntos, qué canciones los transportarán a su niñez cuando sean adultos o si tendrán tan buenos recuerdos como los tengo ahora de la mía. No sé qué vaya a pasar, pero espero que en 15 o 20 años escuchen una canción de Bunbury o de Cerati y los lleve a estos viajes que hacemos, que los transporte a esos momentos en la carretera y que disfruten de los recuerdos, por qué si lo hacen, significará que fueron felices como lo fui yo en mi niñez.














