Algo que caracterizaba a la personalidad de Iyshah era que siempre se mostraba con una sonrisa; sin embargo, en su interior podía no estar realmente feliz o complacida con lo que estaba sucediendo a su alrededor. Se dedicó a escuchar las palabras del moreno y movió la cabeza para hacer un movimiento de afirmación. “Sí, ¿Por qué no?” No tenía nada mejor que hacer y suponía que acompañar al masculino no haría daño. Comenzó a caminar esperando que él la siguiese. “Vamos entonces, no querrás perder más tiempo.”
Camina junto a ella sin prestarle mucha atención; prefiere memorizar los pasillos. Le da igual llegar tarde a clase, pero no quiere volver a perderse. Así no tendría que confiar en ningún desconocido para que le llevase-. ¿Queda muy lejos?















