Le puse tu nombre a todas las desgracias que contaba, empecé a hablarme de ti pero quitándote todos los adornos que por mucho tiempo decidí agregarte, no eras tan horrible como decidí empezar a verte pero, conmigo si fuiste así, quiero colocarle tu esencia a los malos ratos porque ya no quiero volver a ti, estoy deseando tenerte más lejos de lo que siempre has querido estar de mí evitando el compromiso, a pesar de que toques la puerta cada cierto tiempo, te vas a resignar al ver que no se abre.
Morada














