“Por eso no quiero enamorarte. No quiero utilizar ningún medio para ese fin. Tampoco quiero demostrarte nada, ni enseñarte una parte de mí y esconder otra. No quiero potenciar lo que podamos tener en común o de diferente para atraerte.
No te quiero enamorar.
Estaré encantada de que tú te enamores de mi -como quizá yo me enamoro de ti sin que hagas otra cosa más que ser-. Solo porque me gustas, porque tu sonrisa me hace sonreír y porque me apetece verte y descubrirte gesto a gesto y palabra a palabra.
No quiero enamorarte, no quiero hacer nada que no me apetece para enamorarte, no quiero dejar de hacer lo que me nace para enamorarte, no quiero estrategias, no quiero medir mis palabras, no quiero ensayar mis gestos. No quiero ser de ninguna manera diferente a la que soy. Y quiero gustarte así.
Porque si lo hago distinto voy a conseguir que te enamores de una persona distinta de quien soy. Así que no, yo no quiero enamorarte, quiero que te enamores de mi.”











