¿Cuáles son las ventajas de la implementación de clases virtuales?
Las clases virtuales presentan diversos beneficios en la formación educativa de los estudiantes. En primer lugar, otorgan ventajas en el desarrollo de características de aprendizaje del estudiante. Por ejemplo, ayudan a acrecentar la autonomía, ya que el alumno debe interactuar activamente con el material que proporciona el docente, tal como explicaciones teóricas en pdf, libros virtuales, etc. Además, el estudiante consigue estar motivado gracias a un entorno educativo digital. Este logro se debe a que las telecomunicaciones, mediante las computadoras, impactaron en esta generación, quienes perciben a la tecnología como una forma de crecimiento. En segundo lugar, las clases virtuales superan las limitaciones de la educación tradicional. A diferencia de las clases presenciales, se independiza de espacios físicos de desarrollo de clase. En consecuencia, facilita que estudiantes de diversos países se interrelacionen, compartan conocimientos, puedan acceder sin desplazarse y, también, amplía la cobertura educativa. Para Amador (2015), la interacción de los alumnos, mediante la enseñanza virtual, desarrolla la comunicación escrita, el debate de ideas, la exposición de opiniones y una mayor riqueza de contenidos para la enseñanza. En adición, al ser a distancia y con la libertad de escoger un propio horario, la educación virtual posibilita la administración eficiente del tiempo.
Por lo tanto, es urgente el continuo desarrollo e innovación en el ámbito educativo, debido a que el aprovechamiento de la tecnología ayuda a superar las barreras de la educación tradicional. Incluso, dadas sus características, los gobiernos deberían garantizar el acceso a esta modalidad educativa para las familias con escasos recursos, puesto que son las que más requieren estos beneficios.
Me parece interesante las múltiples ventajas que existen para las clases virtuales. Sin embargo, una preocupación que tengo es que si estas clases virtuales, al final, reemplazarán a las clases presenciales y, en consecuencia, hagan que la relación docente-estudiante se vaya tornando más fría.
















