Un monstruo viene a verme
...para decirme que mi mamá va a morir (snif)
(Juan Antonio Bayona, 2016)
Juán Antonio Bayona cierra su “trilogía” sobre la maternidad y la pérdida (ahora es cuando en 'Jurassic World 2' nos planta una trama de una madre y un hijo enfrentándose a dinosaurios y nos deja a todos con un palmo de narices). Si en 'El Orfanato' recurría a fantasmas y en 'Lo imposible' a una catástrofe natural, en este caso Bayona ha escogido la fábula para hablarnos de la pérdida y la necesidad de afrontar el dolor.
Y es que el protagonista, Connor, es un chaval introvertido de 12 años, hijo de padres divorciados, con una madre enferma de cáncer, una abuela sargento que no le ofrece una pizca de amor, un padre que no quiere encargarse de él y que, encima, sufre bullying en el colegio. Un trauma de vida. Y Bayona ha recurrido a la fantasía para contarnos algo con muchísimo sentido: el niño solo quiere que acabe todo, que termine ya tanto dolor. A Connor le han obligado a hacerse mayor con el escenario más terrible que un niño se pueda imaginar.
En este panorama aparece un monstruo amenazante que le va a contar tres historias de fantasía que encierran las claves para que Connor pueda seguir adelante con su vida y que, finalmente, acepte que su madre va a morir.
Bayona combina así realidad con fantasía, el drama más crudo con la fábula y el terror. Una combinación irregular porque, muchas veces el cuento del monstruo es una pausa narrativa, y en el que el director está a punto de rebasar el límite del dramón.
Sin embargo consigue salir airoso con un potente drama cargado de emotividad que arrancará las lágrimas de más de uno. Para eso se ha valido de una estrella emergente (como le den un papel en Marvel este director se va a convertir en un filón), una Felicity Jones más que correcta y una Sigourney Weaver inmensa. Porque si lo que vemos al principio es una abuela implacable, lo que poco a poco nos muestran es que el personaje de Weaver no es una mala persona, es una madre que está lidiando con la peor de las pesadillas: la pérdida de una hija; y simplemente no tiene tiempo para un nieto traumatizado y medio autista.
En resumen: La combinación entre el drama crudo, real y doloroso con los momentos de fantasía y fábula a veces cojean un poco, pero en conjunto 'Un monstruo viene a verme' es una intensa película cargada de emociones sobre un niño que debe aceptar la pérdida más dolorosa imaginable. Llevaos pañuelos.













