Me encontraba en la biblioteca de Durmstrang escogiendo tal vez, demasiados libros. En total 2 pilas de ellos, me moría por leerlos e iba hacerlo, esa era la meta además tenia algunas noches todavía. —¿Y como se supone que vas a llevar todo esto a tu dormitorio?, Regulus, eres un genio.—dije sarcástico y suspire, hablar en tercera persona no me estaba ayudando a pensar, tendría que regresar por la otra pila, que mas queda. Cargue una de ellas perdiendo el equilibrio y tirando todo al piso, comienzo recoger todo maldiciendo internamente cuando escucho pasos, veo unos pies que se detienen delante de mi. —hm ¿podrías echarme una mano? Tengo mucha literatura que llevar a mi dormitorio.— digo levantando la mirada y rogando que no crea que soy un total nerd. Cosa que soy y no se disimular del todo bien.
--Puede que sí, puede que no...¿Si te ayudo me prestarás alguno de los libros? --Preguntó con una sonrisa divertida en el rostro, agachándose después sin permitirle responder. Iba a ayudarle de todas formas--. Deberías tener más cuidado, por cierto, la bibliotecaria podría verte y no tiene muy buen humor. Te aseguro que ser regañado en noruego es mil veces más insoportable.













