—Oh…— masculló algo apenado. No estaba al tanto de la condición de la chica; y el haber dicho aquellas palabras ahora lo estaba haciendo sentir un poco mal. Lo último que habría querido hacer era molestar o incomodar a la contraria de cualquier forma posible. —Lo siento, Abby. No estaba enterado.— intentó explicar sin darle demasiada importancia a todo el asunto. Aclaró su garganta algo incomodo para luego forzar una sonrisa ante las siguientes palabras ajenas. —Aún así, no creo que la estructura del átomo sea el tema más interesante para discutir.— bromeó.
Rió de forma un tanto amarga y negó un par de veces con la cabeza. —No lo hagas... —Comentó, apretando los labios para luego mirarle. —No me tengas lástima. Soy mucho más que la dislexia, puedo patearte el trasero en cualquier tipo de disciplina artística así que no lo hagas. —Comentó arqueando ambas cejas. —¿Has probado con hablar del clima? —Preguntó en broma.










