May I date the ocean?
That is between you and her

Kiana Khansmith
noise dept.
d e v o n
No title available

if i look back, i am lost
No title available
we're not kids anymore.
trying on a metaphor
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
taylor price
DEAR READER

⁂
Alisa U Zemlji Chuda

Origami Around

JVL
will byers stan first human second
occasionally subtle

Andulka

★
Cosmic Funnies
seen from Türkiye

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Bangladesh
seen from Kenya
seen from Colombia
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from Japan

seen from T1
seen from Italy
seen from Spain
seen from United States

seen from Australia
seen from Brazil
seen from Russia
seen from United States
seen from Germany

seen from United States
@intolodesconocido
May I date the ocean?
That is between you and her
quit your job we’re starting an emo band
In a Heartbeat - Animated Short Film (2017)
A closeted boy runs the risk of being outed by his own heart after it pops out of his chest to chase down the boy of his dreams.
© Beth David and Esteban Bravo 2017
It’s here! After a year and a half of hard work, we are both so excited to finally share our film with you. Thank you all for your support and encouragement - this film means the world to us, and your kindness and enthusiasm has made this journey all the more meaningful. It is our great pleasure to share with you this labor of love, and we hope with all our hearts that you enjoy watching it as much as we did making it.
<3
Sábado
Hace mucho tiempo que no (te) escribo nada, pero hoy te vi y descubrí la sombra del humo que respiré hace tiempo. Después de seguir de largo sin ningún complemento que realmente me satisfaciera -aunque no creo que realmente importe, te vi alto, te vi adulto, te vi real. Quiero estar otra vez allí, y tengo miedo de estar volviendo a allí. Parados esperando que te dejaran pasar, sort of suerte para mí.
No quiero escribir. No debo escribir. Debo dejarte allí.
pEARL NO
*uses HTML to italicize a few words*
Jean Dieuzaide, The square, Lourdes, 1956
Gente de mierda, en pasillos de mierda, en casas de mierda, buscando hollín en cosas de segunda mano ya limpias. Quieren buscar una Lima desnuda, virgen, la ilusión de un lugar no tocado. Triste ves como todo se desmorona, como todo te da la espalda por no aceptar lo conocido /lo no conocido / lo trans-normal. Quieres quedarte quieto y escuchar a la sombra, pero tal vez la sombra miente y tú quieres volver a esos días en el que las cosas eran más simples, más sencillas, pero también más aprensivas, donde necesitabas la presión de saber que estabas en un lugar y no esperar a que las cosas exploten y exploten y terminen explotando en un cuarto de papel, donde terminar no es válido pero es posible, porque si no juegas en el interior no hay acceso al bien supremo. Y empiezo a hablar en corto tiempo y prefiero quedarme en crisálida; no he encontrado un árbol sobre el cual reposar.
Pero siempre me queda la duda, ¿qué tan fríos eran tus pies después de pisar el mar?
Noches.
Recuerdo mi extraña costumbre de besarte las manos. Las mismas que aún las siento dentro de mí, perforandome, en las noches en las que indolente rememoro tu presencia y me embriago de ella. Y quisiera tocarte, tocarte fuerte, tocarte mucho. Cada huella, cada poro, cada cicatriz. Besarte los ojos y tratar de recordar tu cara con mis manos. Acariciar levemente tus cabellos y besartelos una, y otra, y otra vez. Cada uno de ellos. Conocer tus ojos. Conocer tu cuarto. Conocer tus libros.
Explorar su piel y venirme en su mano, mientras trato de no decir tu nombre porque es probable que el pánico empieze y comience a recordarte y a anhelarte y a no aceptar que no estas conmigo, que no estás dentro de mí, y que otras manos me acunan la cara. Que las cosas se acaban, que tú no me quieres -tal vez nunca me quisiste- y que tu locura me consume en lágrimas. Que te quiero, que te adoro, y que te quise amar. Amar, amar, amar a pesar de que tus palabras sean diferentes de las mías y que tus ojillos miraran de otra manera, explorando recovecos que los míos no habian visto. Que te regalé besos impresos y que los has quemado, cuando yo todavía no decido ignorar el papel de museos a los que nunca fuimos porque decidimos declararnos en la plazita.
Tenía tanto miedo a perderte que decidí vivir sin ti y recordar lo que era vivir sin despertar con tu despedida.
Opening dream sequence of Wes Anderson’s Rushmore.
“Now, cinema’s stillness, a projected film’s best kept secret, can be easily revealed at the simple touch of a button.” - Laura Mulvey, Death 24 x a second.
Basquiat and Warhol.
Desconfianza.
Supe que había perdido parte de mi anonimato cuando me diagnosticaron una enfermedad mental. Cómo cuando la señora de la farmacia repitió en voz alta lo que yo había dicho. “¿Serxxxxx?!”, exclamó, mirándome incrédula. Pude sentir la mirada de muchas personas en mi nuca. La señora continuó: “¿Pero no eres muy niña para tomar esto?”. Le sonreí a modo de disculpa y no le dije nada.
(¿Tenía que contarle de mis miedos y los terrores que me acosaban a todas horas? ¿Debía contarle que lloraba hasta quedar dormida? ¿Era pertinente decirle las veces que no pude levantarme de mi cama simplemente porque no podía?)
Salí de la farmacia jurando no volver. Pero eso no podía ser cierto. No en esta ficción. Sesenta tabletas más me esperaban al final del mes. Sesenta pequeñas cápsulas me mantenían atada a una receta al doctor y a una nueva ronda de miradas acusatorias. ¿Dónde estaba el derecho a mi privacidad? Probablemente junto a mi certificado de sanidad mental: en la inexistencia. Como si tener un trastorno mental me convirtiera en un individuo apestado de la sociedad, alguien a quien mirar con pena y miedo.
Pero si la pena y miedo viven en mí, ¿para qué necesitar la de los demás?
norman reedus posts pic of kojima productions logo on instagram after meeting up with kojima yesterday
guillermo del toro is meeting kojima tomorrow
wait 6 candles… am i 6!?
BGs from Chapter 7 of Over The Garden Wall! Layouts by Chris Tsirgiotis and Jim Smith
reblog if you are BISEXUAL, SUPPORT BISEXUAL PEOPLE, or REALLY HATE DONALD TRUMP