m e n t i o n s : Alai Parrish
t i m e f r a m e : Sunday, April 9, 2017
l o c a t i o n : Alai’s House
n o t e s : Sorry
Los años han pasado desde la última vez que vio a la chica, todos los malos entendidos lleno de mentiras de ambos habían logrado romper todo lo que una vez existió entre ambos. El odio llenaba el ambiente logrando que ambos chicos no pudieran volver a hablar. Las situaciones han cambiado 2 años después de lo sucedido, 2 años de lo que paso y el aun pasaba por enfrente de la casa donde tantas veces pudo llamar su lugar feliz. Era fácil parecer una sombra cuando es lo único que has logrado por tanto tiempo, el caminar entre las personas se había convertido en algo poco usual, en pocas había preferido la oscuridad a la luz que un día la castaña le daba.
Las primeras gotas de la lluvia de abril empezaban a caer mientras volvía una vez más aquel lugar, ese lugar donde pudo ser su hogar pero decidió alejarse por el bien de ambos. El solo mirarla podía lograr extender una sensación cálida por su cuerpo, una sonrisa apareció en su rostro al verla feliz, sabía que él nunca hubiera llenado todo lo que Alai necesitaba pero por momentos hubiera querido que las cosas terminaran un poco mejor de lo que le hicieron.
Estúpido. — Se reprendió a sí mismo, era obvio que nunca tendría la fuerza para dirigir una palabra a la chica que estaba dentro de ese lugar. Él había hecho que lo odiara, que tan solo su nombre le causara desagrado.
Una sombra apareció detrás de él como si siempre hubiera estado viéndolo. “Que pasa James? Acaso te has vuelto débil? “Musito la persona que ahora se encontraba en cuadro. –No, solo que tan solo no puedo llegar al lugar y decirle—Hola, te acuerdas de mí? Soy el chico que te abandono y que no pensó en lo más mínimo en lo que hacía, ni mucho menos en las repercusiones que traería. – Musito mientras bajaba su cabeza nuevamente sintiéndose un cobarde. “Ya veo, ya veo, eso quiere decir que aun te importa” Se limitó a decir la otra voz.
Nunca dejo de hacerlo para ser sincero, siempre quise volver a saber de ella pero… estaba consiente que mis acciones nunca fueron correctas. Ella antes de ser algo para mí fue mi mejor amiga y falle a eso. – Es como escupir a la cara a la persona que más tenia fe en ti. – Sus palabras con un ápice de tristeza quedaban exactamente con lo que pasaba en esos momentos.
James nunca había sido un santo, su pasado siempre lo acompañaba y le recordaba el tipo de persona que y cuantas personas lastimo hasta ese momento. Las luces empezaban a encenderse mientras el chico solamente miraba por fuera de la casa, sabía que estaba mal; cualquier persona en su posición dejaría las cosas como están pero el solamente necesitaba verla una vez más y saber que estaba bien.
“Bien James, es hora de irnos” Replico la voz desapareciendo una vez más en la oscuridad mientras la tarde caía. Volvió a la puerta de entrada pensado en si tocarla o volver a desaparecer, sabía que pasaría si lo hiciera y que tal vez nunca nada sea lo mismo.
Un profundo suspiro salió por sus labios mientras dejaba un pedazo de papel mal envuelto, era una carta que sabía que tal vez se mezclaría entre tantos papeles que había dentro de casa de ella.
“Hola Alai,
Sé que está mal regresar, es por eso que no lo hecho. Usualmente vengo aquí para recordar cosas, no las malas, las buenas. Esas que nos hicieron reír, los momentos que no dormíamos por esperar una respuesta del otro y nuestras interminables aventuras. Sé que tal vez tú tengas la peor imagen de mí. Me lo merezco. No tengo explicaciones para lo que sucedió pero sin embargo solo te puedo pedir disculpas por todas mis acciones que llevaron a lastimarte, por las lágrimas que regaste por una persona como yo que verdaderamente no las merecía. Sé que nunca poder verte a la cara y pedir disculpas por esto, pero, quiero que sepas lo mucho que me importaste por el tiempo que estuvimos juntos.
Gracias por las aventuras que me hiciste vivir a tu lado.
Con amor,
James. “
Una última vez rozo la puerta con su mano antes de girar y caminar por la calzada tratando de evadir nuevamente el sentimiento que aquejaba su mente. Las gotas parecían que cada vez que chocaban contra el suelo lograban destrozar algo de lo poco que quedaba de él.
Sera otra vez, cuando te vuelva a ver.—Musito antes de desaparecer dejando nuevamente una parte importante de el ahí, una parte que no volvería y esa parte siempre seria Alai.















