El bien supremo o fin final que perseguimos es aquel que no se busca para alcanzar otra cosa, sino que es apetecible siempre por sí mismo y jamás por otra cosa. Parece que éste es la felicidad; ya que la escogemos siempre por encima de todo; es decir, por sí misma y jamás por otra cosa (a diferencia del honor, la riqueza y el placer, que se escogen deseando encontrar en ellas la felicidad). El bien autosuficiente es aquel que por sí solo torna amable la vida, y tal bien es la felicidad ( Cfr. Ar. Eth. Nic. 1097a 15-20). Los bienes se distribuyen en tres clases: los exteriores, los del alma y los del cuerpo; los del alma son los bienes de máxima propiedad. Ya que la felicidad consiste en las acciones y operaciones del alma, lo cual concuerda con que el hombre feliz es el que vive bien y obra bien. A grandes rasgos la felicidad es una especie de vida dichosa y de conducta recta (Cfr. Ar. Eth. Nic. 1098b 15-20) Aristóteles considera que el bien es una operación, la más propia del hombre y no una posesión de un bien externo o una operación de las facultades superiores. En esto se está descartando el que la felicidad sea la riqueza, el placer, etcétera. Dicho en palabras de este filósofo: El bien humano resulta ser una actividad del alma según su perfección; y si hay varias perfecciones, según la mejor y más perfecta, y todo esto es una vida completa (Ar. Eth. Nic. 1098ª 16-18). #comenzandoalfin #instagram #instagood #instapic #instaphoto #loveislove #amorpropio #amoresamor #instaglam #instamen #instaarg #instaargentina #motivos #motivosparaviver (en Sarandí, Buenos Aires) https://www.instagram.com/p/B5ZRsKhlwSD/?igshid=fuc4a3ekctfg