Los Ocho Secretos Para Una Vida (Relativamente) Plena
Oliver Burkeman es de esos raros escritores de autoayuda que no se la dan de místicos. Su libro Four Thousand Weeks: Time Management for Mortals (Cuatro Mil Semanas: Manejo Del Tiempo Para Mortales) me abrió los ojos a muchas cosas. Tenía una columna en The Guardian que decidió terminar luego de que, según él, "espero haber adquirido suficiente auto conocimiento para saber cuándo es tiempo de avanzar". Son tan buenos que decidí resucitar Tumblr para compartirlo con ustedes. Mi resumen y traducciones.
Siempre habrá demasiado que hacer -- y darse cuenta es liberador. "La única solución (ante tratar de estar 'encima de todo') es cambiar de perspectiva: de una vida tratando de no descuidar nada, a una dedicada proactiva y conscientemente escogiendo qué descuidar, a favor de lo que importa más."
Cuando tengas una decisión de vida difícil, escoge el "engrandecimiento" sobre la felicidad. "Tiendes a simplemente saber si, digamos, dejar o quedarse en una relación o un trabajo, aunque te pueda traer confort a corto plazo, significaría estarse negando crecimiento."
La capacidad para tolerar incomodidades menores es un super poder. "Cuando esperas que una acción vendrá con sentimientos de irritabilidad, ansiedad o aburrimiento, es usualmente posible dejar que ese sentimiento surja y se desvanezca, mientras haces la acción de todos modos."
El consejo que no quieres escuchar es a menudo el consejo que necesitas. "...No es divertido confrontar cualquier experiencia emocional que estés evitando --si lo fuera no la evitarías-- así que el consejo que realmente podría ayudar bien puede que te incomode."
Hay que saber cuándo seguir adelante. "Hay que saber cuándo algo que ha significado muchísimo para ti (...) ha llegado a su punto final natural, y que la opción más creativa es ir a lo que sigue".
El futuro jamás te dará el alivio que buscas de él. "Todavía es útil hacer planes. Pero háganlos sabiendo que un plan es solo una declaración de intenciones del momento presente, no un lazo lanzado alrededor del futuro para ponerlo bajo control."
La solución al "Síndrome de Impostor" es darse cuenta de que lo eres. "Recuerda: la razón de que no puedas escuchar los monólogos internos de dudas de uno mismo de los demás no es que no los tienen. Es que solo tienes acceso a tu propia mente."
El desinterés está sobrevalorado. "Si eres propenso a pensar que deberías ayudar más, probablemente sea una señal de que puedes darte el lujo de dirigir más energía a tus ambiciones y entusiasmos idiosincrásicos."