Como me has quitado la alegría de hoy, la noticia ha llegado y se ha sentado en mi. Me ha visto a la cara y nuevamente me ha puesto en mi sitio, en donde siempre tuve que quedarme, en la nada.
Me siento sin zancos, y son esos, los que me ayudaban a alegrar la fiesta. Era yo hace unos días el ejemplo de empuje y ahora soy nuevamente un chico intentando no fallar. Pasará medio año más y tal vez más.
Como pedirle al mundo, a Dios o a quien fuese que mis abuelos vivan aún para verme graduado, como hablar con ellos y explicarles que yo volví a fallar.
Siento que esta vez fue totalmente injusto, todo se prestaba para eso y no quiero ser el subversivo del aula para cambiar el mérito de mi nota.
Entiendo que todos merecen lo que hicieron y seguramente yo lo merezco. Pero de todas maneras lo merezco menos que todos, mucho menos.
No sé cómo explicarles a todos esto. Me duele y me ha dejado noqueado, aún cuando intento ser normal o estar bien.
Qué más podría hacer?
A donde me llevará el destino?
Qué me tienes preparado nuevamente?
Estaré haciendo las cosas bien?
Ya no más.















