“Aun no lo olvidas porque aun no llega alguien que te guste mas de lo que te llego a gustar él, pero ocurrirá, tarde o temprano”
Today's Document

tannertan36

⁂

ellievsbear

roma★

Kiana Khansmith
No title available

Product Placement
Sade Olutola
sheepfilms

PR's Tumblrdome
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
almost home

Love Begins

Discoholic 🪩
cherry valley forever
🪼
ojovivo
Peter Solarz

@theartofmadeline
seen from United States
seen from Morocco

seen from France

seen from Türkiye

seen from Senegal

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States
seen from Saudi Arabia
@jessi1220
“Aun no lo olvidas porque aun no llega alguien que te guste mas de lo que te llego a gustar él, pero ocurrirá, tarde o temprano”
hace falta ver cuerpos contrahegemónicos más seguido
@36.24.36project en instagram
Y me canse de mi misma
y me canse de morir por dentro todos los días.
De ser tomada como la segunda opcion
de sentir que no era suficiente para nadie.
Me canse de pasar horas llorando
y vaya uno a saber el porqué.
No aguanto sentir que soy un asco más, ya no lo aguantó.
No aguantó mis trastornos y no me aguanto a mi.
Peso mucho y nadie me ayuda a sostenerme
así que
decidí dejar de sostenerme.
Dejar de intentarlo
dejar de querer cuando
cuando no.
Asi que hoy
con toda la pena del mundo
les digo que si nadie me salva
puedo morir.
Y que esto es la culpa
de quien me apagó
o me habré apagado yo.
A este paso ya da lo mismo
no puedo caminar sin tropezar
y mis pies doblados están.
Me derrumbé y
no hubo nadie ahí conmigo.
Solo estaba yo
para sostenerme,
en ese instante,
eso bastó.
AlisaRC
“¿Podrías sostenerme fuerte y no irte?”
— Clean Bandit - Symphony ft. Zara Larsson
No importaba que no habláramos por meses, él estaría ahí para sostenerme cuando estuviera cayendo en pedazos.
Instagram: soyangelicag
Me da miedo, ¿entendés? Me da mucho miedo.
Me da miedo enamorarme de una persona, enamorarme de su sonrisa, de sus ojos, de sus acciones, de sus sueños e, incluso, de sus palabras.
Me da miedo amarla mucho, amarla hasta el punto de entregar todo de mí, pues me conozco. Me conozco demasiado.
Y yo siempre doy todo o nada.
Me da miedo ser feliz junto a una persona, me da miedo que haga cambios dentro de mi corazón y, definitivamente, me da miedo acostumbrarme a él.
Porque si ese amor no fuera más que estupideces creadas por mi cabeza con la firme determinación de mostrarme cuán ingenua puedo ser al pensar que alguien me puede querer... Me destruiría.
Sé lo que se siente tener el corazón roto. Yo, por ejemplo, cuando ocurrió, lloré tanto que en un momento puedo jurar que sentí a ese estúpido órgano hacer "crack", indicando que ya no podría seguir sintiendo más dolor.
Pero eso es mentira.
Siempre se puede sentir más dolor.
Así que sí, tengo miedo a enamorarme.
Tengo miedo que esas sonrisas sean de esas que se le dan a todo el mundo, tengo miedo de que sus palabras no sean más que un simple engaño con el cual hace a todas caer, tengo miedo de que finga sostenerme para soltarme a último momento.
Tengo miedo. Muchísimo miedo.
Pero aún así... ya es tarde para evitarlo.
Lo siento
Por ser débil, amargada, negativa, tonta, etc.
Por ser la perfecta representación de todos los términos despectivos que se le puede otorgar a una persona.
Por ser una miedosa que prefiere herirse a sí misma a que los demás lo hagan.
Por alejar a todos con su escepticismo; por la inseguridad de nunca ser suficiente para nadie, ni siquiera para ella misma.
Son las 2 am, llevo 6 horas llorando, mi almohada está cansada de absorber mis gritos y mis lágrimas. Y mi mente está desgastada de tanto pensar en una razón por la cual seguir sin éxito alguno.
Mi álter ego dice “¿qué mierda te pasa? Eres joven, te falta mucho por vivir, no es posible que estés así, levántate de una puta vez”. Pero por primera vez en mi vida no le hago caso, parece que esa vocecita que siempre me había acompañado se está desvaneciendo.
Me siento una fracasada y ridícula al encontrarme en este estado a mi corta edad. Perdí mi fortaleza, mi determinación, mi autoestima, todo aquello que hacía que me levantara cada día aunque mi vida fuera un desastre. Todo aquello que había construido se derrumbó y no tengo de dónde sostenerme, pues al parecer, el acero también tiembla…
“Comienzo a caer de nuevo, no hay en quien sostenerme y nadie se da cuenta.”
—
perdón por ser tan triste a veces, no saben lo difícil que es sostenerme
Tienes que soltar lo que no te sostiene a ti.
-Mev
“Tranquila ¿si? Sé que estás cansada de sentirte así, de que das lo mejor de ti y todo va peor, hey, calma, te quiero, estoy aquí para ti, tal vez no puedo resolver el problema, (que ojalá pudiera) pero puedo sostener tu mano y ayudarte a levantar.”
— Ross.
Dormiamos en la misma cama y no podemos sostener una conversación. Nos sentamos, nos miramos, y no decimos nada. Mientras tanto, dentro de mi, pienso; que loco el desamor, como uno puede amar tanto a una persona, y en algun momento, un click y nada, no pasó nada, y ya no importa, desapareció. Da lo mismo que este, o no este… Lo peor de no salir más con una persona es que esa persona sigue su vida sin vos. Se pone de novia con otras personas, se acuesta con ellas, las ama, se ríe, llora, viaja, piensa (quizás) un poco en vos, pero no lo suficiente como para escribirte, para decirte: “Hey, vos y yo nos amábamos. O nos queríamos, o lo que sea, podríamos haber sido mucho más que esto, un recuerdo. ¿Sos feliz? ¿Tenés lunares nuevos? ¿Te lastimó alguien más? ¿Tenés vicios que no conozco? ¿Podríamos mirarnos y entendernos o lo perdimos cuando nos perdimos?”. Lo peor de no salir más con una persona es que esa persona no se muere. Pero lo que tenías con esa persona sí. Compartían todo. Hasta lo más ridículo. Y después… nada.Tal vez más adelante en un encuentro incómodo para tener sexo, o quizás en un colectivo de camino a algún lugar. “Hola”. “Hola”. (Estás diferente). “¿Qué hacés?”. “Todo bien”. “¿Tus cosas?”. “Ahí”. (Dormíamos en la misma cama, y no podemos sostener una conversación). “¿La familia bien?”. (Odiabas a mi familia).”Sí, normal”. “¿Vos, bien?”. (¿Estás con alguien?). “Sí, tranqui, qué sé yo”. (Siempre me pareció horrible el sweater que tenés puesto). “Bueno. Sí, sí… Nos vemos. Loco cruzarte”. (No te reconozco)… Y uno vuelve hacia atrás, justo ahí, después de ese encuentro, y piensa que cosas no le gustaban de la relación, y que si termino, el destino, Dios, el mundo, los planetas, y un millón de estrellas quisieron que fuera así, intentas convencerte de que no era para vos, y que de ninguna manera podia ser, lo que por decreto, y por concreto, no fue. Pero bueno, uno extraña hasta lo que no le gusta. Se terminó, volves a ese día. “No encajamos”, como si fueramos piesas de rompecabezas, fichitas de dominó, cartas, un mueble en un living, no entiendo, no quiero entender, y vos no me explicas nada. “Espero que sigas bien, sos uno de los lugares más lindos que conocí” Ahora ni siquiera soy una persona, soy un lugar al que te gustaba ir ? No entiendo, otra vez, no entiendo. No importa cómo haya sido la relación, las separaciones son una mierda. Duelen, sigas enamorada o no. Las drogas y el alcohol te contienen, pero no te pierdas ahí. Te vas a dormir muchas noches sintiendo que tenés el corazón partido. Como si realmente estuviera vivo, latiendo, diciéndote: ¿Qué me hiciste? Vas a tener citas, las primeras probablemente sean un fiasco. Vas a hablar de tu ex. Te vas a dar cuenta que todavía la tristeza no pasó. Tal vez tengas sexo pronto. Tal vez no. Te vas a sentir extraña tocando otro cuerpo. Te vas a acordar de muchas cosas de la relación, y con los días te las vas a ir olvidando. Te vas a dar cuenta de lo que andaba mal entre ustedes. Vas a notar que ya lo habías visto, y también de que no te había importado. Vas a querer llamar. Vas a borrar su número. Vas a odiar, vas a angustiarte, el mundo te va a parecer estúpido. Tus amigos te van a decir cosas tontas, como que para el arcoiris hace falta el sol, pero también la lluvia. Te vas a preguntar qué carajo tiene que ver la formación de un arcoiris con el terremoto emocional que te atraviesa. Pero les vas a decir: “Gracias por estar”. Vas a escuchar canciones deplorables. Tal vez hasta te sientas identificada con la letra de un reggaeton. Ahí vas a asumir: Toqué fondo. Y entonces, vas a mirar para abajo, y te vas a dar cuenta de que no. De que hay otros fondos. De que hay más. Te vas a poner muy linda, o te vas a poner muy fea. Pero vas a cambiar. Creeme. Tal vez hagas locuras, como comprarte ropa en cantidades que no podés pagar, que no querés usar. Vas a salir mucho. Vas a negarte a salir, mucho también. Vas a decir que el amor es una estafa. Que vos no vas a querer a nadie nunca más. O peor: Que vas a empezar a ponerte de novia con gente que no quieras tanto. Porque no querés sufrir. Vas a saber que te estás mintiendo. Porque te estás curando. Vas a comer compulsivamente chocolate. Vas a pasar noches sin cenar. Vas a llorar. Cuando te des una ducha. Cuando te levantes. En el colectivo. En el baño del trabajo. Antes de dormir. Durmiendo. Vas a descubrir que perdonar es la única manera de soltar. Y una mañana, de verdad, una mañana vas a abrir los ojos y te vas a sentir rara. Te vas a tocar el pecho. Tu corazón va a estar latiendo, tranquilo. Quedate escuchándolo. Está diciendo: Gracias. Ya pasó. Estoy listo, cuando quieras, para que quieras otra vez.
“Arde la vida” de Magalí Tajes
Yo llegando a mi camita después de un día estresante, agotador y sin ganas de continuar con mi vida.
“No puedo evitar sentirme así”
—
¡YA, SOLO CALLENSE TODOS DE UNA PUTA VEZ!
“Una parte de mí murió el día que dejamos de hablar. Porque después de todo aquello, me había acostumbrado a él, a contarnos como iba nuestro día, hacíamos bromas y estábamos ahí incluso en los momentos de crisis. Y yo me pregunto, como alguien puede estar tan presente sin su presencia, es absurdo. Aún hay días en que me pasa algo, en que hay algo gracioso que pasa por mi mente y quiero contárselo, luego recuerdo que hemos dejado todo de lado y se me pasa, pero después de saber cómo son sus días, que hace, sus tradiciones, sus manías, sus miedos, después de todo eso de repente mis días piensan en sus días, y se preguntan si sigue haciendo lo mismo, si en ese momento está escuchando música o va saliendo de la escuela. Me acostumbré tanto a él, que mis propias manías me recuerdan a las suyas, porque en momentos se cruzaban. Cuando salía de mi clase y siempre veía su mensaje, me acostumbré a eso, ahora salgo y sé que ya no espero nada, pero sobre todo, creo que me acostumbré a esa sensación, al júbilo que me causaba escuchar mi celular y saber que era él. Tal vez sí que extraño esa sensación al despertar y revisar el celular y ver sus buenos días, tal vez es lo que más extraño, porque alguien ya se acordó de ti incluso cuando estás aún dormido, y te desea una buena mañana, un buen día, no sé, creo que es lo que más me dolió, ahora despertar sabiendo que no estará tu mensaje. Es extraño, porque ya no hablo con él, pero aún sé las canciones que escucha, lo que le gusta, lo que no, su rutina, sus manías, sus impulsos, y es raro, porque él también sabe las mías, y sé que probablemente él ya no piensa en mí. Pero yo sí, y duele saber que ya no soy más, parte de sus días, que eso se ha roto.”
— La sinfonía del alma.