El amor no sufre del miedo. Por el contrario, el amor que es maduro echa fuera el miedo, pues el miedo tiene que ver con el castigo. Así que el que sufre del miedo, todavía tiene que madurarse en el tema del amor.
1 Juan 4:18
Sweet Seals For You, Always

bliss lane
Cookie Run:Kingdom Official!

izzy's playlists!
tumblr dot com
YOU ARE THE REASON
No title available

oozey mess
🩵 avery cochrane 🩵
sheepfilms

if i look back, i am lost
NASA
Show & Tell
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
Color Me Curious
𓃗
KIROKAZE
No title available

No title available
No title available
seen from United States

seen from Chile

seen from Spain

seen from Algeria
seen from Egypt

seen from Japan

seen from Italy
seen from Congo - Kinshasa
seen from Philippines
seen from Paraguay
seen from Canada

seen from Malaysia

seen from South Africa
seen from Italy
seen from Colombia
seen from Mexico

seen from Singapore

seen from Brazil
seen from Colombia
seen from Japan
@jesus-my-all
El amor no sufre del miedo. Por el contrario, el amor que es maduro echa fuera el miedo, pues el miedo tiene que ver con el castigo. Así que el que sufre del miedo, todavía tiene que madurarse en el tema del amor.
1 Juan 4:18
-Please like/reblog is you use -Do not post any as your own -No need to credit
Spiral on We Heart It - http://weheartit.com/entry/251356940
My meadowlark sing to me
Diamond Valley Lake, California
Creación de Dios.
Isaías 53 :3-6
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. Isaías 40:30-31
Habacuc estaba desperado por una respuesta de parte de Dios, su pueblo sufrí, anhelaba una respuesta a todo esto que estaba viviendo(Hab. 1). Dios respondió … ^(2:3) Termina el libro con las siguientes palabras de Habacuc: Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos. Aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales; Con TODO, yo me alegraré en Jehová, y me gozare en el Dios de mi salvación, Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas y en mis alturas me hace andar. Hab. 3:17-19 Entendamos la dependencia que tenemos de Dios! Y aguanta un poco más la respuesta está pronta, confía! Cosecharás con alegría lo que sembraste con lágrimas! (sal. 126:5)
“Seamos como el lápiz” Todos los días nos levantamos buscando ser mejores, tratando de corregir nuestras imperfecciones, de reparar el daño que hicimos y procurando no volver a cometer los errores del día anterior y sin duda alguna es una tarea difícil. Hay una historia que a través de algo tan común y sencillo como un lápiz nos enseña cinco cualidades que debemos tener. Cuentan que un niñito miraba a su abuelo escribir una carta. En un momento dado le preguntó: - ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí? El abuelo dejó de escribir, sonrió y respondió: - Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas. - ¿Qué tiene de especial? Preguntó el nieto mientras observaba el lápiz intrigado, sin encontrar nada en particular. El abuelo le respondió: - Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo. Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad. Segunda cualidad: De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona. Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia. Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior. Quinta cualidad: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Por eso intenta ser consciente de cada acción. Recuerda siempre que Dios es quien dirige tu vida. A veces pasamos por momentos difíciles porque necesitamos tener una punta más afilada para dejar mejores trazos. Intenta corregir lo que hiciste mal y no mires las apariencias, a Dios le interesa tu corazón y eso es lo que realmente importa. Finalmente siempre dejaremos una marca, por eso debemos pensar bien y actuar correctamente. Seamos ejemplo donde quiera que vayamos y que la gente pueda ver a Cristo reflejado en nuestras vidas. ”Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones. Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza. Enseña la verdad, para que no puedan criticar tu enseñanza. Entonces los que se nos oponen quedarán avergonzados y no tendrán nada malo que decir de nosotros”. (Tito 2: 7,8)
2 Crónicas 20:15
15 y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.