hello vonnie
AnasAbdin
will byers stan first human second
One Nice Bug Per Day
Cosmic Funnies
Sweet Seals For You, Always
art blog(derogatory)
Sade Olutola

Discoholic đȘ©
No title available
d e v o n
TVSTRANGERTHINGS

Product Placement
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

romaâ

@theartofmadeline
đȘŒ

JBB: An Artblog!
h

ç„æ„ / Permanent Vacation

seen from Malaysia
seen from Malaysia

seen from T1
seen from Singapore

seen from Canada
seen from Bahrain
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Spain
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Germany

seen from Malaysia

seen from Netherlands
@jodidamente-demente
âHoy no he venido aquĂ a decirte que se me rompiĂł el corazĂłn en mil pedazos y no termino de encontrarlos todos, ni vine a culparte de que la mitad de mis sueños ahora sean como los granitos de sal que quedan olvidados fuera de tu plato, no. Vine a despedirme, a dejarte lo Ășltimo que me queda para por fin dejarte ir. Las despedidas siempre me han costado un poco de trabajo, la tĂpica frase con la que todos los finales comienzan no es suficiente para poder desprenderme de ti, sacarte de mi corazĂłn sin hacerte daño, porque es lo mĂĄs importante. Despedirme es como si me golpearan mĂșltiples veces en el costado para dejarme sin una palabra en la boca, se siente como si el mundo hubiera decidido plantarme en tierra seca y nunca dejarme crecer; las manos me tiemblan y apenas puedo escribir algo que sea coherente sin que tu nombre deje de retumbarme en la cabeza, sin que todos los recuerdos me atormenten por la desidia de todas tus acciones. Maldita locura la que llevo dentro; es la que me has ocasionado por tanto cariño que te he brindado y no recibir ni una sola caricia de regreso. SĂ© que eres de esas personas que no necesitan alguien a su lado para ser mĂĄs fuertes, y que una carta de despedida no servirĂĄ para unas rodillas ya lastimadas de tanto romper a llorar en medio de la carretera, sin un seguro de paracaĂdas y el vacĂo que probablemente dejĂł mi partida. Que sĂ© que no te doliĂł ni la mitad de lo que me perforĂł a mĂ, que nuestro adiĂłs no te dejo con las costillas sangrando y con la garganta irritada; que la distancia que hoy nos grita, tĂș no la percibes y que a veces cambiar de rutinas es lo que a ti te parece perfecto. No vengo a reclamarte, a reprocharte ni mucho menos a llorarte; no vengo a rogarte que regresemos a ser lo que hace mucho dejamos en el olvido, no vengo a pedirte que ahora seas la persona que siempre necesitĂ© despuĂ©s de un maratĂłn de pesadillas, ni mucho menos a mendigar caricias que hace tiempo que ya pertenecen a alguien mĂĄs. Quiero que sepas que te perdono, amor. Te libero de la culpa de haberme dañado. Te absuelvo de un baile que no tiene regreso. Te eximo por completo de mis sentimientos. Te perdono y te dejo ir con todo el amor que he sentido siempre por ti, y del que estoy segura que siempre sentirĂ©. Te perdono por tu ternura a cuentagotas, por las cartas que no me escribiste, los besos que no me diste, las flores que no me regalaste. Te perdono por haberme dejado sola con todo el amor que te tuve, por haber matado las mariposas que sentĂa en el estĂłmago, por haber soplado fuerte a la Ășltima velita que me quedaba para ti. Te perdono por no dedicarme ni un solo poema aunque te lo pidiera, por creer que el verdadero amor sĂ existĂa, solo que se encontraba demasiado escondido como para que yo lo encontrara. Te perdono por las heridas que ahora me dejas, por las balas que me disparĂ© al no encontrar la sutileza suficiente de sentirme querida. Te perdono por no dejarme ser la bailarina de todas mis canciones, por no decirme en el oĂdo que me veo guapa con mi sonrisa de todos los dĂas y que te encanta cuando me veo valiente, cuando enfrento mis miedos desnuda y con los pies descalzos. Te perdono por culparme de todos tus engaños, de tus mentiras a media racha, por echarme de tu cama y no de tu vida. Te perdono porque siempre nos buscaremos a tientas en otros cuerpos, o por lo menos, eso harĂ© yo, intentarĂ© sentir con otros labios lo que se sentĂa contigo. Te perdono por la esperanza que dejaste marchar, por la dulzura que amargaste, por romper tus promesas, por el miedo y la soledad que sentirĂ© en cuanto me dĂ© la vuelta. Te perdono por los te quiero que estamos dejando ir, por las incontables lĂĄgrimas que ahora te lloro, por todos los escritos que hago y deshago al no hacerte justicia entre letras. Te perdono por el mensaje que nunca enviaste, por las interferencias, por las caĂdas, por destrozarlo todo con una palabra, por la Ășltima mirada. Te perdono por no permitirte ser mĂo, por guardar esperanzas rotas. Te perdono por no intentarlo, por no esforzarte, por no poner la parte de amor que te correspondĂa. Te perdono por entregar solo partes de amores no correspondidos. Te perdono por las mañanas en las que despertarĂ© sin ti, por las tardes que llegarĂĄn a su fin sin que yo haya escuchado tu voz, por las cosas que ya no sucederĂĄn. Te perdono porque nunca llamaste, por ser aquello que nunca esperĂ© que fueras, por dejarme ir sin detenerme como yo creĂa. Te perdono por tener una maldita sonrisa que paraliza semĂĄforos y escandaliza faldas, por dejarme llamarte amor despuĂ©s de ser nosotros. Te perdono todo, mi cielo, y te dejo con todo esto que a mĂ me pesa, no lo quiero conmigo. Te perdono y te dejo al fin abrir las alas para volar lejos de mĂ. Te perdono y dejo que vueles en otro cielo. LlĂ©vate todo lo que no me pertenece, dĂ©jame vacĂa y al final de todo, gracias.â
â Paulina Mora, colaboraciĂłn con Karen Amezcua.
âMe lo sĂ© de memoria, su cuerpo, sus miedos, su llanto, sus quejas. No quieras venir a decirme algo que yo le enseñé, aunque no te lo diga. SĂ© cĂłmo huele a la medianoche, porque me he drogado con el olor que hoy tĂș veneras. SĂ© cĂłmo hace el amor con una palabra, con una mirada, con una risa, y con la vida. SĂ© lo que intenta decirte cuando calla, y cuando te mira de reojo con ojos color sol, intentando quemar cada una de tus dudas. Conozco sus dedos recorriendo tu espalda antes de dormir, y sus susurros en el oĂdo cuando llegan al otro lado. PodrĂa decirte la cantidad exacta de crĂĄteres que tiene en el ombligo de Marte, y las constelaciones que forma con sus tres lunares, he vivido en ellos, mĂĄs de lo que tĂș haces ahora. No vengas con cuentos de cristal, que yo se los inventĂ©, le curĂ© las heridas que hoy tĂș no ves, le cicatricĂ© las canciones que contigo no escucha, y si te preguntas, le cosĂ las alas que le habĂan arrancado. Pero hoy, es todo tuyo, de mĂ solo queda un recuerdo y buena suerte. Que mi cielo es otro, desde que dejamos de volar juntos por el mismo camino. Y te pido que lo ames como yo lo hice en versos, que es difĂcil de querer, pero una vez teniendo su corazĂłn, las diosas cantan y las sirenas bailan. Mi hombre de ojos caramelo, yo, ya no te pertenezco.â
â Paulina Mora
Original storyboards for the âPink Elephantsâ sequence from Walt Disneyâs Dumbo (1941).
A los modelos de amor romĂĄntico que alguna vez idealicĂ©âŠ
A la hoguera el amor romĂĄntico. QuemarĂa todos los modelos de amor romĂĄntico que alguna vez idealicĂ©. Y mientras arden les dirĂa que el amor no lo encuentras, unx sola lo construye, desde cuestionamientos y deconstrucciones de ese âyoâ ideal que crean, desde que naces, una sociedad con ideas ya caducas.
RepetirĂa, El amor se construye, a veces con lagrimas, a veces con risas. El amor se construye, cuando aprendes aceptarte, cuando cuestionas la feminidad impuesta; los roles de gĂ©nero aprendidos. El amor se construye, cuando te amas, asĂ sin condiciones, cuando aceptas que hay dĂas que te gustas; hay dĂas que no. El amor se construye, cuando decides cambiar, o cuando decides no hacerlo, pero siempre aceptĂĄndote, amĂĄndote.
Y, a veces, llega alguien, una persona significativa, una persona real, no ese cuento idealizado de las almas gemelas; prĂncipes o princesas, sino un humanx. Un ser humanx con cualidades y defectos, pero la suficiente consciencia, las ganas para cuestionarse; y manejar lo que se tenga que manejar. Una persona que refleja y contiene lo que tĂș eres; lo que has construido. Alguien a quien no necesitas cambiar; porquĂ© su historia, sus valores, sus creencias, lo hacen el o ella;  tal vez no son las mismas que las tuyas, pero enriquecen tu perspectiva y te muestran caminos que no habĂas recorrido. Alguien a quien aceptas, y te acepta, tal y como es, ni mĂĄs ni menos; suena a clichĂ©, pero asĂ es. No llega a crear felicidad infinita espontĂĄnea, ni la complementa; la intensifica y ambos deciden construir un amor libre, tal vez mejor que todos los clichĂ©s de libros y pelĂculas romĂĄnticas. Una relaciĂłn intensa, pasional, real y humana. Una relaciĂłn recĂproca, entre ideas, creencias, costumbres, perspectivas distintas; pero siempre con la voluntad de llegar acuerdos; algo que, por su puesto, no es fĂĄcil, no dentro en una sociedad que nos ha impuesto a quiĂ©n, cuĂĄndo y cĂłmo debemos amar.
TambiĂ©n, aclararĂa que no existe âel vivieron felices para siempreâ o âel amor lo puede, el amor lo perdona todoâ. Que me molesta tanto que lo sigan fomentando, que es una mentira; que se ejerce una presiĂłn innecesaria, permite que las personas se anulen; y acepten relaciones violentas en nombre de un âamorâ inexistente, solo por el miedo a la soledad, un miedo irracional que tambiĂ©n, nos han vendido desde pequeñxs, sobre todo a nosotras; ese miedo a estar con uno mismx, a no tener pareja, a no casarse, a divorciarse o no tener hijxs; como si la felicidad solo viniera exclusivamente con estar con el otrx, llĂĄmalo familia, pareja o hijxs.
DirĂa enfĂĄticamente que la soledad, es un estado vital de crecimiento, tal como dice Marcela Lagarde; que nunca se debe de confundir con la desolaciĂłn, que es el sentimiento de completo abandono; el cuĂĄl puedes llegar a sentir incluso si estas rodeadx de personas.
RecalcarĂa que el amor es libre, intenso; y finito. Que el amor dura tanto como las dos personas asĂ lo decidan. Que cuando este termina, no queda esa sensaciĂłn de perdida o de vacĂo, sino la experiencia de amar, que te acompañarĂĄ por el resto de tu camino: que enriquecerĂĄ cada una de las veces que decidas amar de nuevo de una manera libre e intensamente.
GritarĂa: el amor libre es redundancia y el Ășnico amor para siempre es el propio.
history | powerful women | south america
âEres lo mĂĄs lindo de mi vida, si tĂș no vuelves, te extrañarĂ© toda la vida.â
â Camilo SĂ©ptimo -Eres
đ Familia = Amor đ
âTengo alma de prostituta. Lo dije una vez y ahora vuelvo a repetirlo. No tengo que darle explicaciones a nadie. Soy mi propio desastre. Vivo mi vida a mi manera. Sin lĂmites. Sin frenos. Voy a los bares a los que yo quiero y transito con las personas que quiero. Bebo cuando quiero sin darle cuentas a ningĂșn despistado que cree amarme, cuando lo que siente por mĂ es solamente algo pasajero. No busco caer en precipicios. Ni en bocas. Ni en veranos. Ni busco enamorarme en un beso, porque he aprendido a rimar beso con olvido, y recuerdo con Âżde quĂ© hablĂĄbamos? Ni quiero quedarme en un amor, porque estoy harto de errores. No quiero que nadie me duela cuando cierre los ojos⊠cuando la noche caiga. Cuando nadie estĂ© ahĂ para darme consuelo. Ni aliento. Ni palmadas en mi espalda. De un tiempo para acĂĄ decidĂ que debĂa ser fuerte y ser frĂo a plenitud, porque que te duela algo es una putada; pero que te duela alguien al que quisieras regresar siempre y saber que estĂĄs mejor sin Ă©l, es una mierda. Tengo un vocabulario fuera de lugar, una consciencia sucia y un futuro exquisito. Mi lengua no se la ha comido ningĂșn gato, mi mente no la leĂdo ningĂșn cuerdo y mi tiempo no se lo he dedicado⊠bueno⊠muchas veces se lo he dedicado a hijos de puta que no supieron valorar el reloj que no tenĂa en mi muñeca. Porque no les dedicaba tiempo, sino vida. Una parte tan irreversible del tiempo. El ayer son horas muertas. Por eso no veo atrĂĄs. Me cansĂ© de llorar. Ahora soy un hijo de puta sin escrĂșpulos y orgulloso de mi madre que lleva como bandera ÂżquiĂ©n cojones te crees tĂș para señalarme? Primero, lĂmpiate el dedo, cariño, que lo tienes lleno de sangre. Mi reputaciĂłn da mucho de quĂ© hablar, mis cicatrices mucho de quĂ© besar y mi saliva mucho de quĂ© sanar. Soy todo lo que temes ser y soy la pesadilla de la que te escondes. Soy un monstruo bajo las sĂĄbanas y el santo que ves caminar por las calles. Dicen que soy de la mala vida, pero acompåñame y te enseñarĂ© cĂłmo se come el mundo en tres pasos. Uno: SĂ© feliz. Dos: SiĂ©ntete feliz. Tres: Calla. Las vĂboras se comen entre sĂ, mientras tĂș estĂĄs bailando entre el medio de sus cascabeles. Hola. Mi nombre es Libertad. Vuelo, mientras los otros se conforman con alzar su mirada y señalarme adonde vaya. Pero yo alzo el vuelo cada vez mĂĄs alto.â
â âLibertadâ, BenjamĂn Griss
Minninaw
Porque ustedes se merecen el universo entero, mamĂĄ y papĂĄ.
OjalĂĄ se pudiera quedar por mĂĄs tiempo.
abuelita