“Hasta que la muerte nos separe,” afirma, sorprendiéndose a sí mismo con la facilidad que responde, ya que a pesar de lo poco realista que es el acto de casarse en un puesto de feria, hay una parte de él que comienza a creer que puede decirlas en serio. Es un pensamiento inusual, o quizá el dejarse tenerlo lo es, no está seguro, porque su historial de relaciones lo ha hecho vivir sin grandes expectativas, sin planear. Sin embargo, cuando Jisoo dice que lo ama, es como si supiera que esa duda vive en él y se asegurará de extinguirla, le da confianza para atreverse a no enfocarse solo en el presente. “Te amo más, esposo ficticio,” sonriente, lo atrae para besarlo una vez más. “Uh, ya sabes… reporteros, mis padres, Seok, otra gente,” años en la televisión lo respaldan para responder casualmente, restando importancia a mención de progenitores y expareja de contrario. “Hmm,” le hace saber que a escuchado, tomándose unos segundos para pensar, “¿piensas cambiar mucho?” pregunta le parece adecuada siguiendo lógica de palabras contrarias, aunque si es sincero personalmente no lo entiende, por lo que continua, “Es decir, se que la gente puede cambiar con el tiempo y todo eso, es normal, parte de crecer o lo que sea. Pero algunas de las cosas que más amo de ti son las que me atrajeron hace años así que… no creo que eso pase,” concluye, sin intención alguna de invalidar sus sentimientos, sospechando de donde provienen y simpatizando. “Quizá no puedo prometerte un para siempre juntos, y por más que quiera no puedo cambiar lo que pasaste con él,” mano busca impropia, tomandandola con suavidad y enfoca mirada en irises de su novio, “pero debes saber que quiero estar contigo tanto como me dejes, con o sin matrimonio, con todos los cambios que haya.”
un cosquilleo se extiende en su pecho al escuchar esas palabras pronunciadas por dalyong, aunque esto no sea más que un juego de feria. es en ese momento que se da cuenta que le gustaría escucharlo decir aquellas palabras en otro contexto, en otro lugar, en otro momento. algo real. la idea de casarse con dalyong no le desagrada, de hecho revive cierta ilusión y emoción por el futuro que creyó perder hace tiempo en cuanto a sus relaciones se trata. pero incluso eso no evita que también este asustado, que cierta ansiedad rodee aquel tema. “no lo olvides.” responde en voz suave, muy cercana a lo que seria un susurro. entre sus dedos toma las solapas de abrigo, jalando despacio para acomodar la prenda y, de paso, pedir de forma silenciosa que se incline un poco para que pueda besarlo. no sabe cual de todos a quienes a nombrado opuesto le produce más nerviosismo de que pregunten sobre una posible boda. “¿seokgu te pregunto si íbamos a casarnos? ¿por qué?” la sorpresa es clara en su voz, espera que pregunta de tercero no fuera para causar conflicto. “no me habias dicho que los reporteros seguían preguntandote sobre mí.” como él no es alguien conocido, eventualmente dejaron de buscarlo y él, también, dejo de preocuparse por ellos. creyó que se habían ocupado de algún otro chisme más reciente pero parece que no. “y, uh, ¿qué dijeron tus padres?” esta pregunta sale cuidadosa pues sabiendo lo que sabe de los padres ahn, no se espera lo mejor. por un momento se detiene a pensar sobre pregunta impropia; no piensa en cambiar mucho. no piensa ser una persona por completo diferente desde el momento en que se casen. “no... “ niega con su cabeza. “no pienso en cambiar.” responde al mismo tiempo en que intenta razonar con sus miedos. atento escucha las palabras pronunciadas por su novio, le regalan cierta tranquilidad, apaciguan poco a poco el remolino de preocupaciones que lo atormentan. es como si supiera exactamente que decir, como decirlo y cuando, para calmarlo. esa es una de las cosas que ama de dalyong, simplemente lo entiende ya sea por lo que pasa o como sacarlo del pozo que el mismo caba. “¿cómo haces para encontrar justo las palabras que necesito escuchar?” cuestiona entrelazando sus dedos con los ajenos. “esta bien porque no quiero que me prometas un para siempre,” aquellos no existen “quiero un por mucho tiempo, un cada día.” pronuncia aferrandose con suavidad a las manos de su novio. incluso juguetea con ellas, colocando sus palmas contras las ajenas, sus manos un poco más pequeñas y delgadas que las de dalyong. “hasta que estes aún más viejito.” dice recuperando característico humor juguetón. “eso quiero.” labios formas una pequeña sonrisa. “pero tienes que prometerme algo, si nos casamos... cuando haya algo que te moleste, cuando haya un problema, lo hablaremos, ¿si? e intentaremos encontrar una solución juntos. no vamos a esperar hasta que hayan demasiados problemas acumulados que nos sobrepasen a ambos.” es algo que tiene presente desde que su relación con dalyong comenzó a ser más seria y sus sentimientos crecieron. sin embargo, su comunicación con dalyong ya es bastante mejor de lo que fue en su pasado matrimonio. “aún seguiremos siendo como mejores amigos.”