Basura versus reciclaje: Una lucha intensa por la sostenibilidad
Son casi 8 mil millones de toneladas de basuragenerada diariamente en nuestra capital.
Los residuos generados por los pobladores de Lima son un problema que, evidentemente, no han de acabar nunca. Toneladas de desechos que van a parar, en algunas ocasiones, a cualquier parte sin que exista una correcta gestión de los mismos. En otras ocasiones, van a parar a rellenos sanitarios ubicados muy cerca al mar, rellenos sanitarios que cuentan con una planificación mínima, como si fuesen escogidos al azar.
Estos residuos muchas veces llegan hasta los puntos de acopio sin ser previamente clasificados, con el fin de separar lo reutilizable del resto de desechos. El problema al momento de gestionar nuestra propia basura comienza, entonces, desde que colocamos la basura en la puerta de nuestra casa. Mientras los pobladores culpan a las autoridades, las autoridades se excusan en la falta de recursos económicos.
Basura per cápita
El informe elaborado por el Ministerio de Ambiente (MINAM) en el 2009 indicó una media de 0,9kg por habitante. Lima produce 7.918 toneladas al día y solo el 80% de estos residuos terminan en alguno de los rellenos sanitarios que se encuentran en los distritos periféricos de nuestra ciudad. El resto se queda en las calles, es tirado al río (Rímac) o es llevado a un relleno sanitario clandestino.
La abrupta cantidad generada por los habitantes de la capital, en conjunto, se asemeja a las producidas por ciudades como Río de Janeiro y al Distrito Federal de México. Sin embargo, a diferencia de los países desarrollados de nuestra región, en los que la basura se encuentra distribuida casi de forma equitativa dentro de su territorio, Lima concentra la tercera parte de lo recolectado en el Perú.
La gente produce una cantidad de la que no está enterada. Pues, de lo contrario se ensañarían en reducir las miles de toneladas de desperdicios que se recolectan a diario -no mensual, no semanal- en nuestra capital. O por lo menos, serían conscientes de clasificarla para ahorrarle dinero a su municipio, trabajo a los colaboradores de los rellenos y generar una ‘política social’ de reciclaje.
¿Y la población qué?
Son 4 de los 17 distritos de Lima los que se encuentran en emergencia sanitaria por un tema de gestión de residuos. Sin embargo, los pobladores de dichos distritos periféricos - en los que por cierto, el índice de neuroticismo es más elevado en relación a otros- están divididos en dos grupos que podemos separar: los que se quejan de la basura y los que, al parecer, les importa poco.
En diciembre del año pasado, el Ministerio de Salud (MINSA) declaró en emergencia sanitaria a los distritos limeños de Comas (el más afectado por la deficiente gestión de residuos), Rímac, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores. La medida tuvo lugar durante 30 días y se hizo para evitar que su acumulación genere daños en la salud de la población dentro de esas jurisdicciones.
En el popular distrito de Breña los pobladores comentaron que el camión recolector ahora pasa dejando un día. Entonces, la aglomeración de desperdicios tiene lugar en las propias calles de esta localidad y en las viviendas de sus habitantes. Algunos locales afirman que esto es debido a la no reelección del alcalde.
Reciclando consciencia
Municipalidades como la de Santiago de Surco incluyen programas de reciclaje que ayudan a generar consciencia entre los pobladores sobre los beneficios ambientales de esta actividad. Los pobladores de distritos como el de Surco –con niveles socioeconómicos A y B- son los que participan activamente de medidas que permiten la clasificación de la basura con la finalidad de salvaguardar nuestro ecosistema.
“Semanalmente se recogen cerca de 25 mil bolsas [naranjas] con productos reciclables que son llevados a la planta municipal para su clasificación y comercialización”, explicó Ana Mendoza, gerente de Parques y Jardines del municipio de Santiago de Surco. Gracias a medidas que aportan a la sostenibilidad –como esta- se logra reutilizar un gran porcentaje de basura generada. Aunque, por otro lado, se calcula que el 25% de todos los desechos que llegan a los distintos rellenos sanitarios son reciclables.
Entonces, el reciclaje y una eficiente gestión de residuos no solo recae en los funcionarios y las entidades municipales. En realidad, esta es una gran tarea que depende de todos: autoridades y pobladores. Con el tiempo esperemos que estas medidas que ayudan a concientizar a las personas sobre la importancia de la conservación del medio ambiente –fuera de lo importante del reciclaje- logrando cambiar nuestra cultura por una más ‘eco-amigable’.