Lo hizo, me dijo la verdad sobre el porque se alejaba de mi: por alguien más. La sensación que causaron esas palabras en mi, no la había sentido antes. Llevaba dos días llorando, con los ojos inchados y una sensación de culpabilidad que no me dejaba si quiera escribir o dormir por las noches.
Hasta hoy. Hoy que supe la triste realidad, el amor no a todos nos llega en la misma medida. Sus palabras al confesarme que todo se acabó y que había alguien más, me sirvieron de consuelo y pararon el sufrimiento y la ansiedad que sentía por tenerlo a mi lado de nuevo, quien ha amado alguna vez sabe a lo que me refiero, al final entiendes que no es culpa tuya, que la vida es así, un día te da amor y otro día te lo quita, un día te sientes lo peor del mundo y otro te das cuenta que todo pasara. Que hay personas que llegan a tu vida a enseñarte y a hacerte feliz por un momento, que te dan tiempo, amor, cariño y razones para amar a el mundo pero aún así, no signifique que merezcan tus lágrimas.
Es cierto, el amor muere de golpe, puedes sentirlo con mayor intensidad que nunca antes, pero sólo con una cosa puedes matarlo para siempre.
Me siento tranquila, siento que lo di todo, que aprendí, que luche, que cambie y que a la próxima persona que ame, la amaré mejor, con más madurez, con más fuerzas porque no me canso, no me canso de amar y me rehuso a pensar que el amor de verdad no existe solo porque alguien no me dio lo que yo esperaba. Quiero escribir, de la vida, del amor, de las fuerzas tan grandes que mueven el mundo, de que los corazones que dan amor nunca se rompen porque al final queda una sensación de satisfacción indescriptible, quiero volar, amarme, sentir que cada día soy mejor a raíz de los bajones que tiene la vida, quiero en 10 años tener tranquila la memoria porque amé, porque quise, porque viví y porque sentí.
Los recuerdos a su lado se harán efervescentes, seguiremos adelante, la única manera de recordar lo que sentía será cuando lea todas esas veces que le escribi con amor y con pasión. Todo se acaba, tenemos lo que merecemos y quizá por eso ya no nos tendremos más el uno al otro, tal vez fallamos, tal vez amé demasiado, tal vez él nunca olvido su pasado y por eso hoy quiere recuperarlo, tal vez juntos no eramos lo suficientemente felices pero esas cosas nunca las sabré. Lo único que se es que lo quise, lo quise hasta el final, a él, solo a él y sin pensar en nadie más. Así como debe ser, con un amor puro que ahora además de ser mi consuelo, es mi compañía.