NY Mistakes || Self-para
- Estamos a punto de aterrizar…
Katherine soltó un respingo ante la repentina intrusión de sus pensamientos. Asintió con la cabeza ofreciendo una sonrisa amable. Espero que la aeromoza estuviera lo suficientemente lejos como para exhalar con intranquilidad.
¿Qué demonios estaba haciendo?
La idea había cruzado su mente como un flash de luz, fue tan repentino que pensó que su mente le jugaba malas pasadas. En su mente todo estaba planeado en la más nítida perfección, cada engranaje en su lugar y con resultados favorables, lo que resultaría en ella pudiendo hablar brevemente con Lana, asegurándole que estaban bien y en lo que menos esperaba estaría de regreso con los demás como si nada hubiera pasado. El problema aquí era, que varías cosas si habían pasado. En el momento en que Cassandra tuvo duda sobre su participación en la misión, Katherine supo que todo sería un problema de ahí en adelante, y no es que le gustara presumir, solo en casos bastante necesarios, pero había confirmado que su sexto sentido no había fallado. Tuvo que mover algunas cosas y entregar una de las reliquias antes de tiempo con tal de que la dejaran libre, cosa por la cuál Alexander la mataría.
- Me matará de cualquier forma si sabe en dónde me encuentro – Soltó un quejido con preocupación mientras caminaba rápidamente entre la gente, buscando refugio del frio que le calaba los huesos dentro del aeropuerto. – Tan estúpida, voy a poner en peligro todo…
Pensó que podría controlarlo, que algún día sería capaz de pensar fríamente, y en ocasiones lo hacia, era hielo cortante cuando era necesario y cálida cuando la ocasión lo ameritaba. Pero su mente trabaja más rápido de lo que puede reflexionar y antes de darse cuenta ya estaba sentada en el avión rumbo a NY. Se hizo paso entre la gente, todas las familias recibiéndose con abrazos, parejas, ancianos, todos podían estarla observando, todos la ponían ansiosa. Empujo con fuerza la puerta del baño de damas y se permitió recobrar el aliento desde que había bajado del avión.
- Será hermoso, Alexander va a estallar cuando se de cuenta que no estoy ahí y lo que hice con la pintura de la familia Tudor, nadie podrá controlar a Blake y Cassandra tratará de retarlos a ambos… deje a mis hijos solos – Hablo con voz angustiada mientras se ajustaba su peluca. – Y la cereza del pastel, es que parezco una prostituta, excelente… - Rodó los ojos molesta consigo misma.
Tomó el celular de su bolso, cambiando la tarjeta de SIM con manos temblorosas. Había conocido a Adam desde hace varios años atrás, y había mantenido su amistad con él en secreto, lo cuál agradecía ahora, porque el chico era un genio para cosas de rastreo.
- No me falles – Susurró sentándose en el piso observando la pantalla del celular iluminarse.
Empezó a respirar con tranquilidad cuando observó que el GPS, marcaba con letras grandes Vienna, si llegaran a interceptar el teléfono, la ubicación que daría sería en Austría, lugar en el que ninguno de los chicos estaba. Tenía que hacer unas cuantas cosas antes de ver a Lana y eso involucraba conseguir más aparatos con su útil amigo. Mientras salía del baño, le tecleó con cautela, esperando que él no tuviera ningún plan “te veo donde siempre, tenemos que hablar – K”. Una vez que el mensaje fue enviado tiró el teléfono a la basura mientras sus tacones se dirigían hacia la salida.
Todo era un error, pero el error ya estaba en progreso.









