Eran como las 3:00 A.M. cuando abrí un blog de Ask Memes, pero traducidos al español. Por favor síganlo. (?) ¡Prometo que hoy publicaré más! ❤
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Eran como las 3:00 A.M. cuando abrí un blog de Ask Memes, pero traducidos al español. Por favor síganlo. (?) ¡Prometo que hoy publicaré más! ❤
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OIGAN, ¿Y SI HAGO UN BLOG DE ASK MEMES PARA ROL, PERO TRADUCIDOS AL ESPAÑOL?
Con mucho amor, pa’ los que batallan con el English.
Papa! Por que Papá Aoi siempre tiene esa cara de enojado aunque no lo esté?
—¿Eh? —Parpadeó un par de veces, mirando a su hijo sin decir nada durante unos instantes. De todas las preguntas que el pequeño podía llegar a hacer, jamás se esperó esa.
Debía reconocer que le daba algo de risa si se detenía a pensarlo bien, pues era verdad que Aoi sonreía muy pocas veces. La expresión facial en el rostro de su pareja casi siempre daba la impresión de que se encontraba molesto.
Y tal vez a Hibiki le habría gustado defenderlo con algo como “¿De qué habas? Aoi siempre tiene una sonrisa muy encantadora en sus labios”, pero no era posible, sabía que eso no era cierto.
—Pues... Es que... —Trató de dar una explicación—. Papá Aoi siempre ha sido así, desde hace mucho tiempo —le dijo al menor y luego se agachó para quedar más a su altura, empezando a susurrar como si lo que estuviera diciendo fuera un secreto—. Aquí entre tú y yo, a veces creo que no sabe cómo sonreír.
SIENTO QUE NECESITO UN ABRAZO
¿Por qué me dejan desaparecer durante tanto tiempo?
Privado-Fiesta Navideña
@killshitai
Era su primera fiesta de navidad, regularmente éstas fiestas se basaban en comprar regalos, dejarlos bajo el árbol y luego de una pequeña cena abrirlos en la fecha establecida. Sin embargo, esta vez era diferente, era su primer navidad con Liam, bueno, viviendo con él y su banda llegaba a festejar con ellos. A parte, su mejor amigo y adorado Kimchi, volvía de Japón por corto tiempo junto con su asistente para acompañarlos también. Gracias a eso la pelirosada no había podido abandonar la cocina con tal de tener los mejores platillos sobre la mesa.
—Joder…—Musitó entre dientes no sabiendo que le faltaba a la salsa que iba a acompañar al lomito sobre la mesa. —¡Liam! ¿Podrías venir a decir que le falta a esto? ¡Kimchi llegará en minutos! Sí, la verdad es que por primera vez en su vida experimentaba lo que era el estrés de la navidad.
En esos momentos Liam era lo contrario a la joven de cabello rosa, pues se encontraba de lo más relajado, ignorando la hora en el reloj, medio acostado en el largo sofá negro de la sala mientras intentaba memorizar una nueva canción que deseaba presentar esa misma noche.
Sus fiestas navideñas casi siempre eran tranquilas y en algunas ocasiones hasta terminaban temprano. Esto era debido a que el pelinegro no invitaba a nadie que no perteneciera a su banda Blind Emotion, mas tenía presente que las cosas podían llegar a ser un poco distintas ese año porque ahora Nirvana era una muy importante parte de su vida y ella estaba en la lista de invitados, por supuesto, junto con sus amistades. Liam no lo había dicho en voz alta, pero le gustaba la idea de tener una fiesta más grande.
Incluso se había tomado la molestia de poner más decoraciones por el apartamento para que éste luciera “más alegre”, según había expresado. Le seguía pareciendo un tanto fastidioso tener que sacar tantas cajas y pasar horas buscando entre cosas que ya ni siquiera recordaba que tenía, pero aun así lo había hecho.
Soltó un suspiro cuando escuchó a Nirvana llamándolo desde la cocina y dejó la canción a un lado antes de levantarse, renunciando así a su comodidad por unos instantes.
—Nirvy... —Habló tras dar su primer par de pasos en la cocina—. No falta nada, sólo que estés más tranquila —comentó entre risas, pero acercándose de todos modos a su pareja para así poder probar la salsa que con tanto esfuerzo había preparado.
Sonrió de lado al ver que no estaba equivocado: en verdad no faltaba nada. Los invitados comenzarían a llegar pronto, así que simplemente se dedicó a ayudar a la chica con llevar los platos y vasos a la mesa del comedor, que era la más grande que tenían.
No habían pasado más de cinco minutos cuando el sonido característico del timbre se escuchó por todo el lugar y Liam fue a abrir la puerta, listo para recibir a quien hubiera llegado.
@magnificentpandadecuaderno said: Yo la pasé bien! Me voy a cambiar de habitación porque en la mia solo cabía un alma! Es un buen inicio de año, sobre todo cuando se entra a la U. ¿Y usted? Espero que lo haya pasado super bien! Y que haya empezado el año con todo lo Weno del mondo
No la pasé bien, pero tampoco puedo decir que la pasé mal. Supongo que es mejor concentrarme únicamente en las cosas buenas, jaja. Sólo diré que me alegra estar en casa (al fin), ya extrañaba acostarme en mi camita. Gracias por preguntar cómo me fue en estas fechas y por tus buenos deseos.
¡Hola! Aquí estoy, después de poco más de una semana sin poder abrir Tumblr.
¿Se la pasaron bien en Navidad? ¿Qué tal su inicio de año? Espero que todos estén de lo mejor.
Privado
littlebxtterfly:
Tal vez una de las cosas que más le gustaban a Naoki de Seung Kwon era lo cuidadoso que era y esos detalles como la puerta o decirle que se fijara por donde caminaba le hacían feliz. Aunque claro estaba, era bobo que pequeños detalles como esos lo hicieran feliz, o así lo percibía él.
Una vez fuera del apartamento el menor tomó la mano de amigo y se acercó a él, casi como si buscara protección. Recordaba que a su padrino no le gustaba que se alejara de él cuando salían, así que era una costumbre. Sin embargo, obviamente disfrutaba del color que la mano del mayor emanaba. —Quiero ir al Centro comercial… —Dijo frunciendo la nariz cuando el frío golpeó su cara, por más que lo intentaba no lograba ubicarse en ese clima. —No he tenido tiempo para comprar tu regalo de navidad y etto… Ambos tenemos tiempo hoy, debería aprovecharlo.
Por lo general, prefería tener su espacio en todo momento, pero cuando se trataba de Naoki, realmente no le molestaba ir de la mano con él. Era como una excepción especial. Además, conocía al menor lo suficiente para saber que se pondría triste si se separaba de él o algo así.
—Sabes que no es necesario que me compres un regalo por Navidad, Naoki — le dijo después.
Empezó a caminar ahora hacia el centro comercial, no sólo por darle el gusto al japonés, sino también porque él tenía ganas de visitar algunas tiendas.
Privado
littlebxtterfly:
Al menos treinta minutos luego ya el japonés estaba renovado o “mejorado” como diría él. Se encontraba con un jeans claro y rasgado y con una camisa rosa algo grande para él, también decidió delinearse los ojos, nada muy extravagante, no estaba de ánimos para miradas raras. No en su salida con Seung Kwon. Tomó su chaqueta de invierno y salió de tu habitación dando leves saltitos por el pasillo buscando al mayor. Le gustaba saltar y más cuando usaba su bolsa de Sailor Moon, le gustaba sentir el golpeteo contra su cuerpo.
—¿Seung Kwon? —Canturreó, pasándose por la salilla, donde decidió dejarse caer en el sillón pequeño de por ahí, mientras se quejaba como cachorrito al no encontrar al coreano.
Al escuchar que Naoki lo estaba buscando, Seung Kwon se levantó al instante y fue hacia la sala, seguro de que había escuchado la voz ajena venir desde ese lugar.
—Ah, ya estás listo —comentó al verlo y le dedicó una leve sonrisa.
Él también ya estaba arreglado para salir, aunque cuidaba su aspecto mucho menos que Naoki, eso estaba claro. La verdad era que no prestaba mucha atención a cómo lucía a menos que fuera a dar un concierto o a asistir a algún evento de gran importancia, pero hasta ahí. En esa ocasión iba con ropa muy casual.
Caminó hasta la entrada y se puso su calzado deportivo, que era el más cómodo que tenía, y salió del apartamento junto con Naoki. Por supuesto, el menor ese día no iba a su lado como su asistente, sino como su amigo.
Seung Kwon no era paranoico... Bueno, tal vez sólo un poco. Cada vez que cerraba la puerta, ponía el código correcto para tratar de abrirla otra vez, sólo “para asegurarse de que sí funcionaría cuando regresaran a casa”, según él.
—Bien, todo en orden —suspiró, alejándose de la puerta para ir a tomar el ascensor y poder salir del edificio—. Es temprano para ir a la heladería, ¿no te parece? —Le preguntó a Naoki—. Dime si hay otro sitio al que te gustaría ir antes.
Privado
littlebxtterfly:
El joven rió divertido ante el primer comentario del castaño, la verdad es que por un segundo a él también se le había pasado por la cabeza el hecho de que quizá eso había sido un sueño, ya que no hubiera sido la primera vez que soñara con algo así.
Al terminar su té se colocó en pie. Caminó hacia el lado de Seung Kwon y le dedicó una sonrisa antes de acercarse para besarle la mejilla, una, dos veces antes de volver a su altura normal y apretar la tablet contra su pecho.
—Pues soy tu persona para hablar de ello, ¿Sí, Oppa? —Dijo antes de salir de la cocina. —¡Voy a alistarme! Seguro no debió darle esos cariños, seguro nada más se hubiera despedido más formalmente, luego de todo era su jefe. Pero ahí estaba el pequeño Naoki, dentro de su cuarto, con su corazón latiéndole a mil con la mano en la boca. Era como una niña enamorada, pero claro, esa conversación no estaba nada lejos de su realidad.
Naoki, como siempre, era una caja llena de sorpresas para el mayor. Nunca se podía estar seguro acerca de cómo iba a actuar porque podía hacer algo un segundo, pero al siguiente hacer otra cosa completamente inesperada y para nada relacionada a la que había hecho primero.
Y ahí lo estaba viviendo Seung Kwon en esos momentos, sonriendo de lado al sentir que Naoki dejaba un par de besos cariñosos en su mejilla. A veces “abandonaba” su perfil profesional para acercarse a él más como un amigo, y eso realmente le gustaba.
—Bien, pues. Ve a alistarte para que podamos irnos —fue lo único que le respondió tras recibir aquellos besitos, volteando a verlo y revolviendo un poco su cabello de manera afectuosa.
Su asistente se retiró y él se quedó en el comedor, disfrutando lo más que podía de su café frío y su desayuno preparado con amor.
—Eres todo un caso, Naoki... —Suspiró, aunque el japonés ya no estaba ahí, así que no podía escucharlo.
magnificentpandadecuaderno:
Ante lo dicho por el contrario, sólo dejó salir una carcajada que se perdió con el frío viento, el sol avanzaba lentamente por el cielo, acercándose cada vez más al horizonte, con una luz débil, fría, como si amenazara con no volver nunca más.
Apretó la mano ajena un poco más, mientras que con la libre, se arregló su bufanda y la del contrario, tranquilo, protector.
- — Es un secreto… — -
Comentó, la verdad es que le daba algo de vergüenza decirle que comerían en el cafe restorant de su hermano mayor, el cual amablemente les reservó una mesa y una comida especial, pese a no saber nada de la pareja de Aoi. Es por eso que también se avergonzaba, iba a presentarle a su hermano mayor, iba a decirle que tenía un novio, que no era como los demás.
De todas maneras, dudaba que aquel bastardo que se llamaba Akai le dijera nada más que unas felicitaciones, no estaba en derecho y sobre todo porque era navidad.
Estaba nervioso. Así que comenzó a caminar, para tratar de despejar su mente de aquello, dejar de imaginar malos desenlaces para esa noche.
Vaya, realmente estaba nervioso.
—¿Un secreto? Qué misterioso eres —rió.
Claramente Hibiki estaba de muy buen humor. No importaba a dónde quisiera llevarlo Aoi, pues estaba seguro de que le iba a encantar simplemente por poder compartir esa fecha y crear nuevos recuerdos a su lado.
—Por cierto, Aoi... Conseguí un regalo de Navidad para nosotros —le contó mientras iban avanzando uno junto al otro por el camino—. Espero que no te moleste.
Por ir hablando, Hibiki no notaba del todo que su pareja estaba que se moría de nervios. En verdad podía llegar a ser un chico bastante distraído.
@magnificentpandadecuaderno said: Descanse usted se lo merece mucho, más ahora, es final de año y todo se acumula, tomese un tecito de hierbas y procrastine un ratico
Como que no todos creen que merezco un descanso, así que te agradezco mucho que hayas dicho eso. Jajaja. No tengo muchas ganas de beber té en este momento, pero tal vez me quede despierta hasta tarde y cambie de opinión.
@littlebxtterfly said: Ganbatte!!! Disfruta aquí con nosotros ♥ ólvidate de todo un poquito Ich liebe dich ♥
Es lo que haré. Que mi mente se olvide del trabajo aunque sea un ratito. Además, es aburrido esperar a que los alumnos envíen cosas pendientes, mejor hago algo mientras. ¿Y qué es mejor que escribir creativamente en Tumblr con personitas que me quieren en alemán? (*´∀`*)
Privado
littlebxtterfly:
Naoki se puso en pie y caminó hacia la mesa donde se encontraba Seung Kwon, tomó asiento frente a él dejando el iPad de lado. Estaba deslumbrando de felicidad, a decir verdad un día libre para el mayor era un día parcialmente libre para él.
—¿Qué piensas hacer? —Preguntó antes de llevar la taza de té a sus labios. —Si no tienes planes… ¿Iríamos por un helado? Tal vez podrías comentarme sobre la fan que te envió aquella carta… No quería decirlo, pero ver la expresión del chico al leer aquello le hizo sentir algo raro, como una espina de algo que no andaba bien, ¿celos? Tal vez, ¿era tonto por tener celos? Definitivamente.
Dio un sorbo del té y lo dejó nuevamente sobre la mesa, se recargó contra ésta para inclinarse a Seung Kwon. Ladeo la cabeza observándole, esperando una respuesta, pero también solo admiraba la belleza del chico.
Ya que su agenda estaba llena la mayor parte del tiempo, una tarde libre era básicamente como un regalo del cielo. Aún no terminaba de creerse el hecho de que podría tomar un descanso, aunque fuera por unas horas y ya, ni siquiera se pondría exigente.
—No estoy soñando esto, ¿verdad? —Pensó en voz alta.
Su café seguía enfriándose, cada vez más de lo necesario, cosa que el coreano notó al dar un sorbo y sentir que algo le faltaba a su bebida caliente... Tal vez era precisamente eso lo que no estaba bien con ésta, que ahora parecía una bebida fría.
—Agh... Bueno, admito que ir por un helado suena bien —accedió sin hacerse mucho del rogar—. Tengo ganas de un cono doble de chocolate desde hace un mes o dos...
No supo cómo reaccionar cuando Naoki unió súbitamente el tema de Kat a la conversación, pero fue demasiado obvio el cambio en la expresión de su rostro. Asintió un par de veces con lentitud y suspiró.
—Sí, podría contarte más acerca de ella y de la carta que me envió... Creo que hablarlo con alguien de confianza me vendría muy bien, de hecho —dijo después, reconociendo indirectamente que confiaba en el menor.
Extrañaba a “Sushi”, como le decía a su mejor amiga. También quería contarle todo a ella, pero la diferencia entre sus zonas horarias era una verdadera molestia a veces.
Ha sido una semana difícil.
La partida de Kim Jong Hyun me afectó (tal vez no lo sabían, pero soy Shawol) y todavía no puedo creer que esté muerto. Realmente me dolió mucho la noticia.
Encima, mi trabajo puede llegar a ser una pesadilla durante estas fechas. Tengo que entregar resultados finales, pero no se trata de “acomodar datos en una tablita” y ya. Debo revisar muchas cosas (tareas, proyectos, exámenes, más cosas por el estilo) y, aunque pueda sonar un poquito cruel, los alumnos me están quitando vacaciones cuando no entregan lo que deben a tiempo. Se supone que ya estoy de vacaciones. SE SUPONE. Todavía me falta entregar los resultados de un grupo, pero no puedo hacerlo porque debo esperar a que unos alumnos me envíen algunas cosas. No podré relajarme al cien por ciento hasta que acabe con esto. Ugh.
En fin, estoy aquí con la intención de descansar un rato. ¿Qué tal?
magnificentpandadecuaderno:
El cuerpo ajeno era suave, blando, como si fuera un malvavisco. A Aoi no le importaba que su pareja no tuviera la mejor figura, era mejor así, era más suave, más parecido a un peluche, era agradable abrazar al otro. Aunque claro, pasara lo que pasara con Hibiki, él siempre le querría mucho. Le soltó un poco y escuchó el susurro con fascinación y con ganas de seguir, pero eso podían hacerlo en la noche.
Asi que se se separó del contrario para adelantarse a la puerta y colocarse sus zapatos. Le gustaba ver sonrojado al contrario, le encantaban sus expresiones y era aquello el detonante de todos lo que hacía hacía para Hibiki.
- — Vamos… — -
Comentó suavemente mientras le abría la puerta. Cuando el ajeno se acercó para salir, le detuvo unos segundos para acercarse al odio ajeno y susurrar, casi como un suave delirio, unas palabras.
- — En la noche… no te dejaré dormir… — -
Cerró la puerta detrás de él y su cara estoica, permaneció, hasta que, ya con el departamento bien cerrado, Aoi se acercó a Hibiki y tomó su mano, entrelazando sus dedos y guardandola en su bolsillo, ese día hacía algo más de frío que los anteriores.
Sentir a Aoi tan cerca de su cuerpo le seguía produciendo algo indescriptible, como si fuera la primera vez que se encontrara de esa manera. Sus mejillas se sonrojaron una vez más, por lo que en ningún momento volteó a ver al más alto, simplemente le advirtió:
—Si estoy demasiado cansado cuando regresemos, puedes olvidarte de eso de no dejarme dormir.
Si bien Hibiki sabía a qué se refería el contrario, todavía era algo vergonzoso para hablar al respecto. No podía evitarlo.
Miró sus manos entrelazadas durante un segundo y sonrió. —¿A dónde iremos exactamente? —Se dejó vencer por su curiosidad, sólo esperaba no estar arruinando una sorpresa o algo parecido.
magnificentpandadecuaderno:
Se había bañado rápido, tan rápido como le tardó en estar listo para salir. Y aquello le jugó en contra, porque le quedó el tiempo suficiente como para tirarse sobre la cama y descansar sus ojos, demasiado, tanto que casi se queda dormido por completo, fue una suerte que Hibiki llegara en ese momento.
- — Bienvenido… — -
Comentó con un ligero bostezo, se rascó la cabeza y ordenó su ropa, la cual se había arrugado, antes de pararse.
Se acercó al contrario y le abrazó, posando su cabeza en el hombro contrario, mientras su mano se escabullía para aferrarse a la contraria, entrelazando sus dedos con algo de fuerza.
- — ¿Vas a salir así? ¿Te cambiarás? — -
La verdad que no le molestaba, el poco se preocupaba por las ropas y esas cosas, salir bien vestido y esas cosas no era para nada lo de él.
- — Te ves bien con eso, ese pantalón ajustado me gusta — -
- — Tu trasero se ve redondo — -
¿Y por qué ocultarlo? Le gustaba el cuerpo de su novio, sobre todo su trasero, el cual no evitó agarrar con la mano que quedaba libre.
—Oh, ¿estabas dormido? —Preguntó sonriente al ver cómo el más alto bostezaba, pero pronto se entregó a la calidez del abrazo y se sintió verdaderamente en casa.
Ese lado tan tierno de Aoi le gustaba mucho, le recordaba lo querido que era y lo agradecido que estaba con la vida por habérselo encontrado en su camino. Era una de esas personas que entraban tan de repente, sin avisar, pero lo hacían para quedarse.
—Creo que estoy bien así —contestó luego, refiriéndose a su ropa. No era necesario que se cambiara. Esa misma mañana se había duchado y arreglado, después de todo.
Iba a agregar un agradecimiento por el comentario respecto a su pantalón, pero las palabras murieron en su garganta cuando escuchó a Aoi pasar a hablar acerca de su trasero, además de que claramente sintió el apretón que la mano ajena le dio.
—¡Aoi! —Se quejó. Era increíble cómo el lado tierno podía desaparecer y convertirse en un lado más atrevido en tan sólo unos segundos. Hibiki se sonrojó inevitablemente y volteó a ver a su pareja antes de decirle en un susurro, como si fuera un secreto—: Eres imposible... Pero bueno, así te quiero.
Rió con suavidad antes de soltarse del agarre ajeno y empujarlo en plan juguetón.
—¿Ya nos vamos?