¿No querías estar a mis pies? ¿No decías que deseabas servirme? Pues aquí tienes tu cena, perrita Así es como se alimenta a un puto maricón. Da las gracias y después de limpiar el sofá ya sabes lo que te toca otra noche más: prepara el culo cara a la pared y esperame callada hasta que entren ganas de descargar, que te voy a reventar ese coñito de marica.












