lecnyang:
* ya sabe de sobra que la relación que comparte con este individuo no es casual, ha leído suficiente en su diario como para saber que es alguien con quien está a gusto. mas sus manos se mantienen firmemente empuñadas dentro de su chaqueta, nerviosismo apoderándose al ser la primera vez que comparten tiempo juntos luego de su reseteo, debido al hecho de que leon estuviese tan ocupado durante el evento. una tímida sonrisa se dibuja en sus labios, irises concentrados en el camino. ‘ para nada, ya sabía cuanto tomaría, ’ contesta, diciéndole el número exacto de kilómetros de distancia y la cantidad de tiempo que toma caminar hasta ahí, ‘ es de las cosas básicas que tengo anotadas, las distancias de todo en la isla y cuanto se demora aproximadamente caminar de un lugar a otro. ’ deja una ligera risilla tintinear, ‘ además, aparentemente te conté que vengo seguido aquí. a recolectar hierbas. ’ la primera vez que kingsley reconoció que no es tan santo como sus padres quisieran creer. orbes observan la cabaña, al igual que aquellas al rededor, iluminadas por los cálidos rayos del sol de media tarde que se cuela entre las hojas de los árboles. es un paisaje agradable. ‘ aunque creo que jamás había llegado hasta acá. esto es nuevo incluso para mis estándares. ’ a pesar de la mueca de disgusto en rostro impropio, siente curiosidad por ver el interior de la cabaña frente a ellos, y no espera que su silencioso deseo fuese contestado con una invitación. ‘ ah, ’ sus ojos se abren, un tenue rubor apareciendo en la parte superior de sus mejillas, ‘ si estás seguro, no quisiera molestar. ’ mas sus ojos delatan la ilusión que le hace el panorama.
la sorpresa se delata en facciones, en ese entrecejo ligeramente fruncido apenas le escucha. ‘ ¿qué? ── ¿enserio? ’ demasiado peculiar, sin duda alguna. ‘ ¿por qué? ’ supone sus razones tendría, sobre todo, cómo es que había tomado ese tipo de información ( si debió confirmarla en más de una ocasión antes de plasmarla en tinta y papel ). ‘ ah ~ es cierto. aún no me decido si debo acusarte con les emblas. ’ niega, ante una posibilidad que por supuesto no cumpliría, pero prefiere jugar a que encuentra considerándolo. ‘ no esperes mucho. este lugar es el equivalente a vivir en la jungla. ’ una exageración para los oídos de cualquiera, aún cuando kingsley acostumbrara a otro tipo de alrededores. a la ajetreada vida en manhattan, a amplios y lujosos edificios o incluso casas de verano en los ángeles. por supuesto nada de lo que la naturaleza del refugio embla podría ofrecerle. reacción contraria no pasa desapercibida, por supuesto, provocando el alzar de sus arcos antes de que falanges se amolden al antebrazo contrario, jalándole para que siga sus pasos. ‘ si me molestaras ni siquiera hubiera dejado que me acompañaras. ven. ’ después de todo, nunca ha tenido problema al mostrar su disgusto para con otres. es así como se va haciendo espacio en un lugar que, a pesar de sus propias trabas, ha aprendido a memorizar hasta habitación esa que puerta ve decorada con estrella decorada con sus propias iniciales ( regalo de su madre ) antes de adentrarse. y aunque lugar no es amplio, kingsley se las ha arreglado para decorarlo a su gusto. prendas de diseñador organizadas, así como cuadros, una cama con sábanas de seda y un escritorio donde computador solo sirve para matar el tiempo cuando el aburrimiento llega. ‘ a que tenías curiosidad por saber cómo es que vivo ~ ’ suelta con aires burlones. dudando de que pensamiento realmente haya cruzado por la otra cabeza, pero prefiere suponer que sí. es más entretenido.















